Si quieres que esta tortilla te quede más esponjosa, añade un poco de levadura en polvo.
5 huevos
¼ kg. de ajetes
1 trozo de bacalao desalado
aceite de oliva y sal
Calorías 29 kcal / 100gr
Proteína 2.1 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 3.2 gr / 100gr

Este plato, está cocinado con una base de Huevos y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Primer plato.

De entre las muchas variedades de tortilla que se pueden preparar, hoy os dejamos esta exquisita receta con ajetes y bacalao.

Tortilla de ajetes

 Así lo cocinamos

Limpiamos y troceamos los ajos tiernos. Picamos el bacalao.

Ponemos un poco de aceite en una sartén y rehogamos un poco los ajetes. Añadimos el bacalao y seguimos rehogando unos minutos más.

En una fuente aparte batimos los huevos con un poco de sal. Incorporamos a la fuente los ajos tiernos y el bacalao. Mezclamos bien.

Finalmente cuajamos la tortilla y servimos.

 Trucos y Consejos

Si quieres que esta tortilla te quede más esponjosa, añade un poco de levadura en polvo.

 Información Nutricional

Los ajetes nacen de la misma planta del ajo pero son recolectados antes de tiempo, es decir cuando el ajo aún no está maduro y todavía no se ha formado la cabeza, con lo cual, su composición es muy similar a la del ajo maduro, pero menos concentrado en nutrientes y con mayor contenido de agua.

Sus beneficios son muy parecidos a los que nos aportan los ajos. Ayudan a favorecer la dilatación de los vasos sanguíneos, mejorando positivamente la circulación, resultando beneficiosos para quienes padecen de hipertensión y personas con riesgo cardiovascular.

Aportan vitaminas A, B, C y E, así como calcio, fósforo, potasio y magnesio, minerales necesarios para la correcta contracción muscular y el adecuado funcionamiento del sistema nervioso.

Si se consumen con frecuencia, los ajos tiernos contribuyen a combatir infecciones de nariz, garganta o pecho, mejoran el colesterol y regulan el azúcar en sangre. A todo esto hay que añadir sus propiedades anticancerígenas.

En sus cualidades terapéuticas se le atribuyen virtudes antibióticas, antisépticas, antiespasmódicas, aperitivas, carminativas, depurativas, digestivas, afrodisíacas, expectorantes, febrífugas, estimulantes, tónicas…

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina