Turrón de almendras
250 grs. de almendras tostadas y molidas
250 grs. de miel
250 grs. de azúcar
5 claras de huevo
una cucharadita de canela en polvo.
Calorías 610 kcal / 100gr
Proteína 18 gr / 100gr
Grasa 0.2 gr / 100gr
Hidratos de carbono 4.5 gr / 100gr
Índice glucémico 15

Este plato, está cocinado con una base de Postres y pertenece a los platos de la cocina Tradicional. Por regla general se consume, principalmente, durante Todo el año, y se suele servir a los comensales como Postre.

¿Quién dice que hay que esperar a que pongan el turrón en el supermercado para comerlo? ¡Prueba con esta receta!

Turrón de almendras

 Así lo cocinamos

Para elaborar el turrón de almendra, montamos las claras a punto de nieve y las mezclamos con las almendras molidas y la canela. Reservamos.
Aparte, en un recipiente ponemos a calentar la miel con el azúcar. Llevamos a ebullición y agregamos la mezcla anterior. Removemos todo muy bien con una cuchara de madera.
Vertimos en moldes. Dejamos enfriar y servimos el turrón de almendra.

 

 Trucos y Consejos

Corta el turrón con moldes originales para dar un toque distinto en la mesa.

 Información Nutricional

Las almendras, junto con las nueces, son un fruto seco imprescindible que puede proporcionar numerosos beneficios para la salud. Hay dos clases de almendras, las dulces, muy apreciadas por sus numerosas propiedades nutricionales, y las amargas, que no se deben consumir, ya que contienen ácido prúsico, un componente muy tóxico.
Las almendras dulces poseen un alto contenido en proteínas, grasas, y carbohidratos y fibra entre las almendras y las nueces es casi idéntico, las almendras constituyen una de las principales fuentes en vitamina E disponibles en un solo alimento. Las almendras poseen un elevado contenido en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico). Es un fruto seco rico en hidratos de carbono, Contienen cantidades significativas de vitamina E, muy efectiva para prevenir las enfermedades cardiovasculares. La vitamina E además es un poderoso antioxidante recomendado para defender el cuerpo contra el daño causado por los llamados radicales libres causados por el estrés del ambiente y el envejecimiento normal del cuerpo.
Desde muy antiguo se han utilizado diferentes partes del almendro como, antitusígeno, hipotensor y hepatoprotector, entre otros. Sus propiedades principales son las emolientes dermatológicas, laxantes, antiinflamatorias, cicatrizantes y antiespasmódicas.
Son muy energéticas y constituyen una buena fuente de fibra. Son generosas en calcio. También tienen magnesio, riboflavinas y niacina o vitamina B3. Ayudan asimismo a disminuir el colesterol.

 

Base del plato
Estacionalidad
Calorías
Tipo de cocina