De Rute a los conventos: La ruta gourmet de los dulces navideños

La Navidad es la época perfecta para dar a conocer uno de los mayores patrimonios que tiene Córdoba, el gastronómico. Así, durante estas fiestas el paladar puede degustar dulces típicos que son verdaderas exquisiteces, algunas de ellas, elaboradas incluso ‘cerca del cielo’. Y es que muchos de estos manjares navideños se cuecen en los fogones de conventos de la capital o la provincia siendo las propias monjas quienes los elaboran de forma artesanal.

Mantecados, alfajores, bombones, polvorones, roscos de anís, hojaldradas… La lista de dulces típicos navideños con etiqueta made in Córdoba es larga, pero, ¿cuáles son los que están más ricos? Los expertos catadores dicen que los artesanales. Buena parte de esta variedad se elabora cada año en las fábricas de Rute, una localidad que basa su economía en la producción de estos dulces.

En La Flor de Rute, una empresa con 54 años de historia vinculada a la Navidad, tienen claro que el secreto de su éxito se encuentra en que se trata de unos productos que se fabrican de forma artesanal con recetas de antaño. No obstante, aunque lo más demandado son los típicos mantecados, turrones, bombones o alfajores, en los últimos años las empresas que se dedican a la repostería navideña han apostado por añadir a su carta de productos más variedades de sus típicas recetas. Así, el clásico mantecado se presenta ahora en sabores como limón, chocolate o ajonjolí.

Cordobesas, alfajores y ruteñitos

En esta empresa ruteña, que amplía su plantilla de trabajadores en el mes de septiembre para preparar la campaña navideña de los nueve trabajadores que tiene todo el año a casi medio centenar, tienen claro que sus productos estrellas son sus alfajores, «que tienen fama mundial», apunta Juan José Garrido, su gerente. Las cordobesas (bombón de avellana tostada) y sus ‘ruteñitos’, huesos de Santo (mazapán relleno con yema o batata confitada) también se encuentran entre los dulces más demandados por su clientela.

Fábrica de dulces navideños La Flor de Rute

Otra de las empresas más famosas por sus dulces navideños en la provincia de Córdoba es Galleros Artesanos, una pastelería que lleva 90 años tratando de hacer más dulce la vida de su goloso público. Aunque su repostería se vende en cualquier época del año, sus dulces navideños son bien conocidos en la provincia cordobesa y fuera de ella.

Divinos pasteles

En el listado de mejores dulces navideños no pueden faltar aquellos que se elaboran en conventos de clausura de forma totalmente artesanal, basándose en recetas antiquísimas y con productos naturales de primera calidad. Los roscos de vino, pestiños, las yemas o los borrachuelos de conventos como Santa Isabel o Santa Ana y San José, en la capital cordobesa, son verdaderas exquisiteces que transmiten al paladar de quienes las degustan el mimo y el cariño con los que son elaboradas.

Una muestra de ellas puede verse cada Navidad en el Palacio Episcopal de Córdoba en el mes de diciembre coincidiendo con el puente de la Constitución gracias a la Hermandad del Calvario que la organiza y donde participan en torno a una decena de conventos de diferentes partes de Andalucía.

Muestra de dulcería conventual en el Palacio Episcopal. FOTO: RAFAEL CARMONA.

Rafael Guerra, hermano mayor de esta cofradía, asegura que estos dulces son «la alta cocina de la repostería navideña». Se trata de dulces “más selectos”, que, aunque son más caros, «merece la pena comprarlos. Son productos que no te los vas encontrar en un supermercado», asegura. Entre las joyas gastronómicas de la repostería conventual cordobesa se encuentran las yemas del convento de Santa Clara, en Montilla, el pastelón cordobés y las ‘sultanitas’ (bolas de coco) de Santa Ana y San José.

La ruta de los mejores dulces navideños incluye a municipios que hacen de la Navidad su motor de desarrollo económico como Rute y a lugares tan singulares como los conventos de clausura, que se abren en estas fechas para dar a conocer a la sociedad recetas antiquísimas que tienen un gran valor cultural.