Guía práctica para comer bien durante el puente en Córdoba

Locales y foráneos aprovecharán el puente de la Constitución para darse un festín gastronómico. Gurmé Córdoba propone tres rutas gastronómicas para todos los gustos: los amantes de la tradición, la innovación y los «justiprecios». ¿Cuál prefieres tú?

En el primer grupo estarían: El Churrasco, Casa Palacio Bandolero y La Ermita de la Candelaria.

El Churrasco

(Calle Romero, 16). Destaca por sus excelentes carnes del Valle de los Pedroches, y el pescado y marisco que llega directo de La Coruña.

José Pérez, al mando de la cocina, asegura la tradición en los platos pero gusta de adaptarse a los tiempos e ir planteando algunos toques personales en ciertas recetas. Está orgulloso de los platos que salen, se nota que le echa ganas, como orgulloso está del restaurante entero. Y no es para menos. El antiguo presidente francés Jacques Chirac pasó por allí y quiso dejar un cocinero propio para que aprendiera lo que se cocía en la cocina.

Casa Palacio Bandolero

(Calle Torrijos, 6). Construída sobre la antigua residencia de los Condes de Cabra en una casa palaciega del siglo XVI, sus diferentes estancias reconvertidas en comedores privados traslada a sus clientes a la Córdoba patrimonial y monumental.

En este establecimiento se puede degustar la cocina tradicional cordobesa con reminiscencias gastronómicas árabes. En su carta destacan el rabo de toro Puerta de los Califas, las carnes ibéricas de bellota o a la brasa de encina y tienen una oferta muy variada de arroces, algunos de los cuales les ha servido para alzarse con primeros premios.

La Ermita de La Candelaria

(Calle Candelaria, 2).La Ermita de la Candelaria Restaurante es el nombre de este nuevo templo del sabor, ubicado en una  transformada iglesia del siglo XV en la calle del mismo nombre -antiguo hospital de acogida de mujeres «pobres y honestas», reza en los anales del siglo XIV.

«Queremos proponer un ambiente familiar, con aire cordobés, la sensación de una casa vivida, de toda la vida», explica Javier Campos.

¿Qué se van a encontrar sus comensales? «Una cocina de casa, de casa vivida, con sabor y producto, la cocina de siempre en la gastronomía cordobesa», apunta

La Ermita de la Candelaria Restaurante también estará estrechamente vinculada y comprometida con la Denominación de Origen Montilla-Moriles y en estos momentos se barajan acuerdos con algunas bodega de la zona.

Si por el contrario, a los comensales les gusta probar alimentos y texturas nuevos, puede probarlos en alguno de estos restaurantes: Cocina 33, La Boca y Garum 2.1

Cocina 33

(Paseo de La Ribera, 24). Su carta cambia constantemente con el objetivo de ofrecer menús nuevos a su clientela fija. Siempre trabaja con producto fresco de temporada, pero, fuera de carta, Cocina 33 Restaurante ofrece una serie de sugerencias que suelen ser bien acogidas por los comensales. Carne de cocodrilo, quesos internacionales, cocina tailandesa, mexicana o americana son algunas de las especialidades de la casa.

Cocina 33 Restaurante abrió sus puertas en el Paseo de la Ribera en mayo de 2015. Una pareja joven, formada por David Carillo -chef del restaurante- y Gloria Santiago, decidieron embarcarse en esta aventura y dedicarse a su pasión: los fogones.

La Boca

(Calle San Fernando, 39). Fusión creativa de recetas orientales y españolas en local moderno con suelos de mosaico.De lunes a viernes ofrece a mediodía un menú vegetariano que cada día cambia y gira entorno a una temática. También La Boca ofrece la posibilidad de que los clientes pueden llamar y recoger una interesante selección de platos para llevar. Es imprescindible probar sus callos de bacalao con parmentier, las gyozas rellenas de verduras y alga wakame, el curry con guisantes y tirabeques y las judías con patata y crema chantilly, entre otras muchas delicias. Maribel, propietaria y jefa de cocina, presenta una propuesta de platos con influencia exterior pero con ingredientes muy nuestros, algunos de su propio huerto.

Garum 2.1

(Calle San Fernando, 120). La creatividad de su cocinero, Juan Luis Santiago, se ha visto premiada en varias ocasiones. El salmorejo amontillado de Garum 2.1 ha pasado de la barra del restaurante a las páginas de los periódicos cuando se convirtió en la mejor tapa del concurso Córdoba Gastronómica. Como éste, las manitas crujientes o el sorprendente churro de rabo de toro con chocolate.

Todo lo que se prepara en este negocio se vende en formato tapa y, en total, hay más de veinte referencias por temporada.

Y por último, desfilaremos por aquellos establecimientos que tienen una ajustada relación calidad-precio pero sin perder un ápice de sabor: Taberna La Abuela, Taberna Rafalete y La Posada del Caballo Andaluz

Taberna La Abuela

(Calle Ronda de Andújar, 6). Su creador, Manuel Castilla, la bautizó en honor a su abuela. Él está al frente de un equipo de cocina solvente, entregado al respeto ortodoxo a la gastronomía tradicional andaluza. De factura absolutamente casera, su carta ha conquistado no sólo al vecindario sino a cordobeses que vienen desde todos los puntos de la ciudad para degustar sus frituras: de berenjenas, choco, bacalao boquerones, calamares. Nada tienen que envidiar a los que sirven en la costa de Cádiz. Otra de las especialidades de la casa son las piezas de carne ibérica, el salmorejo, las papas bravas, ensaladilla rusa o el queso a la plancha. Por supuesto, no podían falta los platos dedicados a La Abuela, como las croquetas o los huevos.

Y por si esto fuera poco, su dueño es un experto barista, capaz de elaborar deliciosos cafés rematados con las más caprichosas formas, desde un cisne a un mullido osito, pasando por un aguerrido indio o un entrañable perrito

Taberna Rafalete

Comer pinchitos o cogollos con ajitos en Córdoba es decir Rafalete. Su fundador, Rafael León Rodríguez, abrió la primera taberna allá por 1965 bajo el nombre de Rafalete. La primera estaba situada en Avda. de Libia y desde entonces sus clientes han disfrutado de la auténtica cocina casera tradicional en Córdoba. Rafalete se hizo, y es, famoso por platos como cogollos al ajillo, pinchitos, rabo de toro, patatas bravas, berenjenas con miel o el salmorejo cordobés.

El negocio tiene varias sedes por toda la ciudad: Rafalete del Centro comercial Erosky (Calle Periodista José Luis de Córdoba, 2), Rafalete del Centro ( Diario de Córdoba, 5) y Rafalete de Arroyo del Moro (Avenida Arroyo del Moro,1).

La Posada del Caballo Andaluz

(Calle San Basilio, 16). Como buena casa de comidas en pleno barrio de San Basilio, no carece de un ambiente sencillo con mesas cubiertas con manteles blancos. La Posada del Caballo Andaluz pertenece al mismo grupo que Taberna La Viuda y Puerta Sevilla. Es su apuesta más reciente.Un espacio acogedor y familiar para almorzar y cenar, pero también para tomar un aperitivo o un café. Y lo más atractivo es su ajustado precio: todos sus platos cuestan 9 euros y las medias raciones 6 €.

Su carta cumple con todos los popes de la gastronomía cordobesa: salmorejo, alcachofas al Moriles. rabo de toro a la antigua, flamenquines, berenjenas fritas con miel de caña, patatas rellenas de Bujalance, migas, perol cordobés.