Reportaje Córdoba

Las Sociedades de Plateros: Unas tabernas con mucha historia

Por Rocío Górriz,

Seguramente muchos hayan disfrutado de las delicias gastronómicas de las dos Sociedades de plateros que actualmente quedan en la ciudad pero pocos conocen sus orígenes. La Sociedad de Plateros se creó en 1868, a raíz de la crisis política y económica que atravesaba el país, con el fin de socorrer a los plateros más desfavorecidos. Inicialmente se bautizó como Asociación Mutua de Plateros de Córdoba.

Se trata de la sociedad de previsión más antigua que existe en España. No en vano desde entonces ha recibido significativos reconocimientos. Entre ellos, el del Rey Alfonso XIII, que subvencionó a la sociedad con 250 pesetas anuales, al ser declarada de interés público.

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Interior de la Taberna de San Francisco

La más antigua es la Sociedad de Plateros de San Francisco, creada en 1872, en un edificio del siglo XVII, que se encuentra en el corazón de la Judería (Calle San Francisco, 6- Bajo).

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Fachada del Hotel Plateros en la Plaza de Séneca

En 1880 la Sociedad alquiló un granero en la Plaza de Séneca (cercana a la Plaza de la Compañía y a la Parroquia de San Francisco) y fundó el segundo establecimiento de bebidas. Con el paso del tiempo y debido al mal estado de la taberna se inició una reforma integral que culminó en 2005, con la inauguración del Hotel Plateros.

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Comedor central de la Taberna Sociedad de Plateros de María Auxiliadora

La tercera taberna de Sociedad de Plateros, data de 1930, y es la de la calle María Auxiliadora, 25,  en pleno barrio de San Lorenzo. También es conocida como «La Posada del Bacalao», ya que es uno de los principales reclamos de la casa.

Menor fortuna corrieron las dos aperturas que tuvieron lugar en la segunda mitad del siglo XX. En septiembre de 1965 abre sus puertas la Taberna Sociedad de Plateros de Sector Sur (Avenida de Granada). Y dos años después alquilan la taberna Mayor de Santa Marina. Sin embargo, ninguna de las dos han perdurado hasta la actualidad.

Las única que han llegado hasta nuestros día son la de San Francisco y María Auxiliadora, que se han convertido, por derecho propio en todo un baluarte de la cocina cordobesa y ofrecen una carta tradicional y clásica. En ambas, son ponderadas especialidades como bacalao, rabo de toro, flamenquín, berenjenas fritas o salmorejo.