Reportaje Córdoba

Novedades y sugerencias en la próxima Cata del Vino Montilla-Moriles

Por José Ignacio Santiago y María José Martín,

Tradición e innovación se darán la mano en la Cata del Vino Montilla-Moriles, que este año se celebrará del 18 al 22 de abril en la explanada de la Diputación de Córdoba.
Nada menos que 32 bodegas y lagares se darán cita en esta nueva edición, tres más que el pasado año, con lo que la variedad de vinos está más que asegurada.
El crítico y enólogo de Gurmé Córdoba, José Ignacio Santiago, nos orienta sobre las novedades y sugerencias imprescindibles para sacar el mayor jugo de esta cata en su 35 aniversario.
Para calentar motores, Santiago propone realizar “un recorrido por vinos y bodegas de distintas localidades para comprobar el efecto del clima y suelo; así se aprende mucho”.
Empezamos la ruta por Montilla, con Bodegas Alvear. La buena aceptación de la prensa especializada sobre el proyecto 3 Miradas, desarrollado con el equipo de Envínate, se convierte en “un acicate para probar estos vinos, ciertamente diferentes”. “Espero que los lleven a la cata, ya que se trata de una colección limitada“.
De lo contrario, “nos conformaremos con ese fino para amontillado criadera A, además de ver la elegancia de los nuevos vestidos de sus clásicos Carlos VII y compañía”.
Como novedad, este año contaremos con Bodegas La Inglesa, una bodega “de toda la vida con buenos vinos”, que “poco a poco puede ir mostrando algunas de esas joyas ocultas durante muchos años, ahora en manos de Nico Doblas”.
Seguimos en Montilla con Bodegas Pérez Barquero, que nos traerá su saca de primavera del Gran Barquero en rama y, como aliciente adicional, Santiago anuncia una novedad: el Fino María del Valle en rama, en botella de 3/8, “un vinazo de obligada cata”.
Por su parte, Cruz Conde es “una bodega que siempre tiene cosillas interesantes que catar”, como por ejemplo, su Cream o el Oloroso Mercedes.
Nos trasladamos a Montalbán, desde donde Bodegas del Pino nos traerá su nueva gama de vinos bajo la certificación kosher, es decir, aptos para el consumo de la comunidad judía. Esta primera producción kosher de la provincia de Córdoba se concreta en un vino Seco, un blanco sin crianza; además de Abocado, un vino semidulce sin crianza, y Dulce, producto que ha dado fama a esta bodega, fundada en 1935.
Seguimos nuestra particular ruta en Aguilar de la Frontera donde, además de un vino de tinaja muy elegante de la Cooperativa Vitivinícola Local, la bodega Toro Albalá mostrará “verdaderas joyas presentadas en petacas revestidas de glamour”.
Por no hablar de la nueva añada del PX reserva, que ahora se llama Old Wine 1988, ni del palo cortado o del amontillado en estática durante largo período, lo que los convierte en “vinos eternos”. “En resumen, una delicia”.
No podemos olvidarnos de bucear en los vinos de Moriles, “donde cada bodega aporta la personalidad de su forma de ver el viñedo, la crianza; donde todo es verdad y donde cada una tiene la suya propia”.
José Ignacio Santiago destaca en Moriles la bodega San Pablo, las cooperativas del Rosario y San Jerónimo, sin dejar atrás La Casilla, El Monte, Benavides, Doblas o Casablanca. “Todas ellas son una maravilla”, concluye.
También resultan de obligada cata el fino el Pato de Doña Mencía, así como los finos de la Cooperativa San Acacio de Montemayor, de Baena (Jesús Nazareno),  Lucena (Torres Burgos) y Puente Genil (Delgado); “todos finos, todos peculiares”.
Además, en esta nueva edición de la Cata del Vino Montilla-Moriles encontraremos nuevas añadas de vinos jóvenes y de tinaja, unos elaborados con verdejo o chardonnay y, otros, a partir de pedro ximénez, como por ejemplo el del Lagar Los Raigones, en Montilla. Todos ellos presentan “fragantes aromas a frutas, herbáceos y acidez refrescante en boca que abren un periodo festivo en Córdoba”.
Así sea. Las entradas se encuentran a la venta desde el pasado 1 de abril en la web https://entradascata.montillamoriles.es.