Reportaje Córdoba

El Pedro Ximénez de Montilla-Moriles, una alternativa al cava y al champagne en Navidad

Por Toñi Caravaca,

Hay rituales que se repiten Navidad tras Navidad. Uno de ellos es el típico brindis con champagne o cava al final de una copiosa comida con la familia o amigos. Una imagen que en los últimos años está dando paso a otra en la que el brindis se produce con productos de la tierra, los Pedro Ximénez de la D.O. Montilla-Moriles. En Gurmé tratamos de averiguar si estos vinos se están convirtiendo en una buena alternativa como copa final en la mesa navideña y por qué, así como cuáles son los mejores y más premiados de la mano de expertos en la materia.

El afamado enólogo José Ignacio Santiago explica que la razón de que el Pedro Ximénez sea un buen sustitutivo de otros vinos como el champagne o el cava en las celebraciones navideñas estriba en su propia naturaleza. Se trata de un vino generoso dulce propio de las regiones vinícolas andaluzas del Marco de Jerez, Málaga y la zona Montilla-Moriles. Se elabora a partir de las pasas de uvas Pedro Ximénez que han sido secadas al sol. Su dulzor lo convierte en idóneo para acompañar a postres, ya que intensifica el sabor de cualquier pastel o helado, por ejemplo.

-FOTODELDIA- GRA062. CÓRDOBA, 29/08/2015.- El generoso vino Pedro Ximénez, una "miel de uva" de una variedad autóctona de Córdoba, ha comenzado su cosecha en el ecuador de la vendimia en los pagos del marco regulador de la D.O.Montilla-Moriles manteniendo su historia y tradicional elaboración en cada sorbo. Cuando aún no ha salido el sol, ya se vislumbran en la tierra albariza de la sierra de Montilla las espuertas a hombros de los "señores del campo" llenas de unos racimos de uva de piel muy delicada, frutos de tamaño mediano recogidos de cepas centenarias en vaso o espaldera. EFE/Rafa Alcaide

Cuando aún no ha salido el sol, ya se vislumbran en la tierra albariza de la sierra de Montilla las espuertas a hombros de los “señores del campo” llenas de unos racimos de uva de piel muy delicada, frutos de tamaño mediano recogidos de cepas centenarias en vaso o espaldera. EFE/Rafa Alcaide

Santiago sostiene que el Pedro Ximénez es un buen sustituto del cava o el champagne debido a que es un «vino de postre en sí mismo», aunque alerta de que en ocasiones se cae en el error de concluir una cena abundante típica de las fechas navideñas con un vino seco (cava brut nature) o con muy poco azúcar (cava y champagne brut), «que son vinos que durante una cena o almuerzo van bastante bien, pero que la gran acidez que tienen afecta negativamente en el estómago de quien ya está haciendo la digestión cuando son ingeridos al finalizar la comida». En cambio, el Pedro Ximénez es «un vino de postre, con bastante cantidad de azúcar y menos acidez que entra más suavemente».

Luego está lo de elegir productos de la tierra para festejar unas celebraciones tan familiares. José Ignacio Santiago lo denomina «hacer patria» con un buen vino como postre y que «si bien es cierto que no tiene burbujas, es un vino excelente y sobre todo, nuestro».

 

El director gerente de la D.O. Montilla Moriles, Enrique Garrido, sostiene que el Pedro Ximénez en un buen sustitutivo de vinos burbujeantes. «Es un buen aliado en estas fiestas porque es un vino dulce», apunta. Si bien es cierto que en la D.O. no se quiere vincular al Pedro Ximénez como un vino de postre sino como uno de largo recorrido que puede ser consumido tanto después como antes de las comidas a modo de aperitivo. Una de las razones que da Garrido para consumir este tipo de vino en Navidad es que haciéndolo se potencia su consumo y si es de la zona Montilla Moriles se promociona, además, productos andaluces. De hecho, uno de los que más aprecia la gente como regalo de Navidad es el Pedro Ximénez. «Viste más que otros vinos de nuestra tipología», mantiene el gerente de la D.O Montilla Moriles.

En los últimos años se ha apreciado un incremento del consumo del Pedro Ximénez durante todo el año pero, sobre todo, en Navidad. Garrido da la clave: los vinos que más han sufrido la crisis han sido los que han estado vinculados al mundo de la hostelería, como el Pedro Ximénez. Mucho más que otros como los olorosos, amontillados o finos. Sin embargo, en los últimos años se ha notado un repunte en el consumo de estos productos, que se asocian muy bien con fiestas como las navideñas.

Los Pedro Ximénez más premiados

Y es que en la zona Montilla Moriles elaboran algunos de los mejores y más premiados Pedro Ximénez. El Pedro Ximénez Convento Selección 1946, de Toro Albalá, y el Añada 2011, de Bodegas Alvear, son dos de los vinos de esta zona de la provincia de Córdoba que han sido reconocidos con la máxima puntuación de 100 puntos por el crítico de vinos más influyente del mundo, Robert Parker. Esta puntuación conlleva una importante promoción a nivel internacional de los vinos que la obtienen y favorecen el incremento de sus ventas.

Enrique Garrido explica que se han premiado dos tipologías muy distintas. Uno es muy envejecido y otro de añada de 2011. «Se premia el envejecimiento, pero también, la elaboración», afirma.

«Un complemento más que un sustituto»

Córdoba tiene algunos de los vinos más reconocidos en todo el país. Los conocen bien en la Asociación de Sumilleres de Córdoba. Su secretario, Antonio Flores, sostiene que el Pedro Ximénez más que una alternativa a vinos burbujeantes como el cava o el champagne es un «complemento». Según su criterio de experto, el cava se debe tomar con los primeros platos en las comidas. De hecho, en algunas bodas ya ha comenzado a ofrecerse con el aperitivo más que al final de la celebración para brindar. ¿Por qué? Porque se trata de unos vinos con gas «que al final terminan cansándote y hay personas que brindan y lo dejan en la mesa, no lo toman». Sin embargo, un Pedro Ximénez permite a quien lo consume «tener más rato de tertulia, además de terminar con un buen complemento de la tierra».

Flores lamenta que este vino dulce de la zona Montilla-Moriles sean más demandados fuera de Córdoba, incluso de Andalucía, que aquí en la tierra, aunque, asegura que es cierto en los últimos años se ha notado un incremento de su consumo en esta zona porque cada vez son más las personas que lo piden y los restaurantes que lo ofrecen en sus cartas.

No obstante, hay cavas o champagnes dulces, aunque no tanto como un Pedro Ximénez, que también son buenas elecciones para finalizar una cena navideña.