Reportaje Córdoba

La guía de la venencia para novatos

Por Rocío Górriz,

El arte de la venencia requiere tiempo, dedicación y práctica. Con ocasión de la XXXIV Cata del Vino Montilla-Moriles, el experto venenciador Rafael Fernández Pérez ha sido el responsable de impartir el Curso de venencia de la DOP Montilla-Moriles que dio el pistoletazo de salida a la gran cita anual del vino en Córdoba. Este joven profesional, natural de Moriles, se dedica desde el año 2000 a difundir con gran criterio pedagógico el arte de la venencia. En su haber está la formación de más de 300 alumnos y puede presumir de ser venenciador oficial del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Montilla-Moriles desde 1995.

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Rafael da unas sencillas pautas para que, paso a paso, los profanos en la materia puedan iniciarse en este noble arte:

1. Lo primero que debemos hacer es adoptar una correcta posición con el cuerpo. Tenemos que estar derechos, con los pies abiertos. El derecho un poco más atrás y los codos colocados en un ángulo de 90º. En cuanto a la venencia, tiene que estar ligeramente adelantada sobre el vértice de la cabeza

2. Cogemos la venencia suavemente igual que si estuviésemos agarrando un bolígrafo para escribir.

3. Previamente elegiremos el recipiente en que vamos a servir el vino. Podemos optar por el vasito conocido como «medio de vino» o por el tradicional catavinos

4. Éste ha de estar ubicado entre el centro del cuerpo y la pierna izquierda. Tenemos que sujetarlo con suavidad, colocando el dedo índice y corazón a un lado del vaso y el pulgar en el otro lado, de modo que formemos una pinza con los tres dedos.

5. En el momento de venenciar, la venencia ira subiendo por delante de nosotros hasta colocarla en horizontal y en paralelo a nuestros hombros, de manera que cuando el líquido comience a salir, el vaso sea el encargado de buscar el chorro.

6. El chorro que caiga debe ser uniforme. Lo suficientemente fuerte para que el vino rompa en el centro del vaso.

7. Nunca se mira a la venencia, si acaso al vaso, pero lo más profesional es mirar al frente.

8. Al terminar de verter el vino de la venencia, hacemos un corte final, en señal de finalización del ejercicio.

9. Para entrenar, se recomienda hacerlo con agua.

10. La mejor táctica para entrenar el pulso y la precisión es intentar venenciar en la boca de un botellín, por ejemplo de cerveza

¡Así que manos a la obra!