Reportaje Córdoba

Restobar, el nuevo sabor ibérico

Por Julia López,

Con dos años a sus espaldas en su actual ubicación, a los que hay que sumar otros dos años en otro lugar, El Restobar se ha convertido en todo un referente para aquellos que quieran comer bien en Pozoblanco. Sus dos ambientes diferenciados permiten a sus clientes optar por un día de tapas y pintxos o disfrutar de manera más pausadas las múltiples posibilidades que ofrece su carta. El alma del Restobar es Alfredo Dueñas, propietario y cocinero autodidacta que no para de crecer e innovar con cambios en la carta cada seis meses para seguir sorprendiendo a sus clientes.

 

La cocina del Restobar está basada en la cocina tradicional aunque suavizada con productos de primera calidad sin olvidar los ingredientes que aporta la fusión gastronómica. “Nos gusta transformar productos de la zona, darle nuestro punto”, explica el responsable de cocina que introduce guiños a la cocina asiática e incluso a la del norte de Europa. Ahora, esos aire viajan hasta India, Tailandia o Francia porque “hemos recuperado las mantequillas, las natas, que las tenemos olvidadas pero que son productos que nos dan muchas posibilidades”.

 

Entre sus platos estrella destaca el Atunatto Vitelatto Calentatto, una versión del Vitello Tonnato italiano al que consiguen darle una vuelta trabajando el atún acompañado de un alioli con ternera cocinada con verduras. La ensalada de pluma escabechada con guiños al cogollo cordobés y a la típica ensalada de perdiz de la Mancha también destaca entre los platos más demandados, todo eso sin olvidar las carnes de Los Pedroches.

 

Antes de eso, el cliente puede pararse delante de una extensa barra de pintxos que para Alfredo son “el espejo” de la cocina de su restaurante. Y es que con una copa de vino de la extensa carta que también ofrece el restaurante, los clientes pueden gustar buenas tapas que permiten acceder de otra forma a la cocina del restaurante. Todo es posible gracias a las grandes de aprender, innovar y también adentrarse en otras culturas gastronómicas. ¿La cita? En Pozoblanco