Reportaje Córdoba

Solera Fina Tauromaquia: el arte sin miedo

Por José Ignacio Santiago,

Hoy catamos un grandísimo vino fino, cuyo nombre, Tauromaquia, está muy relacionado con las fechas en que nos encontramos, donde el arte se da cita en el Coso de los Califas.

Vino Tauromaquia Solera FinaArte también es elaborar esta clase de vinos, cuyos maestros, ataviados con su traje de luces a modo de bata blanca, ponen en juego su temple, concentración e inspiración para lidiar con sus toros, botas y botas a las que estoquear con la venencia y ver su evolución y decidir sobre su destino, saca, rociado, equilibrio, …todo un arte.

El fino Tauromaquia es de esos finos que no son fáciles de ver, pero que una vez los pruebas te haces fan, ya que tiene todo lo que un fino «de libro» debe de tener. Y no lo digo yo, baste saber que este vino fue seleccionado a ciegas, por catadores profesionales, como fino genérico de la Denominación de Origen para las actividades de promoción entre 2017 y 2018. Veamos que nos ofrece.

En fase visual es correcto, es decir, límpido y brillante, y con un color amarillo pajizo con ligeros ribetes verdosos. De ágil movimiento por copa y rápido descenso de lágrimas.

En fase olfativa destaca sobremanera una gran pujanza, el acetaldehído, la sensación almendrada abunda, junto con un amable aroma a pan, a miga de pan, esparto, hinojo,… No destaca el alcohol, aunque aparece sutilmente la sensación de laca. De fondo aparece la sensación de fruta madura que distingue los finos elaborados con uva Pedro Ximenez de otros. Para que un vino con tratamiento de clarificación y estabilización tenga una gran intensidad aromática, es necesario que tenga una gran vejez, ya que esos procesos le restan matices y fuerza, por ello se valora positivamente la intensidad de Tauromaquia.

En boca, es muy seco pero muy amable, de paso agradable a una temperatura de 12 grados, salino, un amargor muy elegante y una más que considerable persistencia gustativa y aromática, volviendo a aparecer la almendra tostada. Armónico.

Un vino elaborado por bodegas Gracia, fundadas en 1959 y que hoy forman parte del grupo Pérez Barquero, y que os recomiendo para que os acompañe en vuestro ultimo día de feria…si es que lo encontráis en alguna caseta,…eso ya es otra historia.