Reportaje Córdoba

De tapas por Córdoba con Finito de Córdoba y Arantxa del Sol

Por Rocío Górriz,

El torero y la modelo son unos apasionados de Córdoba y su gastronomía y la conocen en profundidad. Finito de Córdoba y Arantxa del Sol nos desvelan cuáles son sus sitios favoritos para tapear en la ciudad. Es fácil encontrárselos en alguna de las mesas de Taberna El Cordobán (Avenida del Gran Capitán, 29). Cuando acuden al establecimiento de Francisco Pedrajas suelen disfrutar del rabo de toro o de sus alcachofas confitadas. Este es también un buen lugar para los amantes del vino por su completa bodega.

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Otro de los puntos donde suelen recalar es en la Taberna La Montillana (Calle San Álvaro, 5), donde habitualmente disfrutan de su cochifrito, berenjenas y de las diferentes variedades de pescaíto frito, del que destacan su delicada capa de rebozado y su aceite de primera.

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También acuden con frecuencia a la Taberna Los Berengueles (Calle Conde de Torres Cabrera, 7). Allí les cuesta elegir entre todas sus magníficas especialidades, aunque suelen decantarse por cualquier pieza de pescado (que eligen por su frescura), su ensaladilla, algún jugoso corte de carne roja, pero sobre todo su salmorejo por su ligereza.

hornograndeCuando deciden dar una vuelta por la zona de La Ribera, no se resisten a parar en el Horno de San Luis (Calle Cardenal González, 73) para dar buena cuenta de sus molletes de presa ibérica mayonesa de lima, cebolla morada y lechuga.

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De Casa Rubio (Puerta de Almodóvar, 5) la pareja recomienda los boquerones fritos en adobo y la ensaladilla con carpaccio de pulpo y pimienta negra.

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Cuando les apetece comer unos buenos bocados de anchoa del Cantábrico, van hasta la Taberna La Bodega, ubicada en un recoleto local de la Calle Alhaken II, 6, y con una decoración genuinamente taurina con cabezas de toro, fotografías de grandes faenas y carteles de corridas.

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Y especial cariño guardan a la Taberna El Pisto (Plaza de San Miguel,1), donde el plato del mismo nombre se convirtió en uno de los mayores antojos de Arantxa del Sol mientras estaba embarazada de su primera hija. Desde entonces, se han mantenido fieles a los sabores de la cocina de Lola Acedo y, por supuesto, a su legendario pisto con huevo frito.