Reportaje Córdoba

Restaurante Baldomero: Lujo casero «on the road»

Por Rocío Górriz,

Merece la pena hacer una escapada a la localidad de La Carlota (apenas a 25 km de la capital), concretamente a Aldea Quintana, para conocer uno de sus templos del sabor, Restaurante Baldomero. Es un lugar ideal para quienes quieran disfrutar de la cocina tradicional, ortodoxa, de base. Se encontrarán con un restaurante sobrio, de sabor y frescor andaluz, pero adaptado a los requerimientos actuales de la hostelería. Regentado por Lázaro Rincón y su pareja, Silvia, ha sabido estar a la altura de la herencia gastronómica de su fundador, Baldomero Rincón Cuesta, padre de su actual dueño, allá por 1953. Antes de su apertura en su lugar estaba el Bar Las Cinco Rejas, bautizado así en honor a las cinco ventanas con rejas que daban al exterior.  Hasta 1992 el negocio fue gestionado por Baldomero, su esposa, Isabel, y sus hijos. Pero a partir de ese momento comienza una nueva etapa para el local. Lo arriendan y así permanecerá hasta 2012 cuando lo retomaron Lázaro y su esposa y lo sometieron a una reforma integral. Verdaderamente, como reza el tango «veinte años no es nada» para los Rincón en su afán por volver a poner en marcha el negocio familiar en un país aún en crisis.

Su filosofía ha demostrado ser sencilla pero eficaz: «Nuestra finalidad es que los clientes se sientan como en casa y para ello hemos apostado por una excelente relación calidad-precio y por un trato casi personalizado. Nuestra comida es tradicional, si bien en fines de semana y días de fiesta elaboramos platos fuera de carta en los que intentamos innovar y crear».

Por su excelente ubicación, cerca de la carretera nacional Madrid-Cádiz, siempre ha recibido siempre clientela de lo más variopinto. De la cocina de Cecilia, su chef, salen delicias como alcachofas a la montillana, manitas, merluza en hojaldre, ensaladilla, rabo de toro, salmorejo, huevos fritos con lomo de orza (plato tradicional de la zona), carrillada, carne asada al horno y los míticos Baldomeros (plato combinado compuesto por patatas, huevos, chorizo, morcilla, costillas, lomo y pimientos).

Sus clientes repiten visita no sólo por sus opciones saladas sino también por sus postres caseros: la tarta de queso y la de tres chocolates son dos de sus best sellers

Su oferta se basa en los productos de Km 0 o semejantes por los cuales apuestan día a día. La gran mayoría de los platos están elaborados en base a antiguas recetas, rescatadas por la jefa de cocina de sus tradiciones familiares, aunque otras son de creación propia.

Sus comensales van buscando precisamente esos ingredientes frescos y de proximidad, así como las técnicas culinarias instauradas por su experta cocinera.

Mantienen una carta fija, pero también ofrecen elaboraciones de temporada fuera de carta. Y aún habiéndose formado en la tradición, se esfuerzan por dar un punto de modernidad en sus presentaciones e introducir platos y sabores nuevos.