Reportaje Córdoba

Oh! Sole Crym: mayo, mes de la flor… y del pale cream

Por José Ignacio Santiago,

Y no solo del mes de mayo, en el que las fiestas de las cruces, patios, y por supuesto la Feria de Córdoba se ven regadas por este vino, sino que en ferias de la provincia es seguro de los productos más consumidos. Y no solo del mes de mayo, en el que las fiestas de las cruces, patios, y por supuesto la Feria de Córdoba se ven regadas por este vino, sino que en ferias de la provincia es seguro de los productos más consumidos. ¿Qué tiene este vino que se hace tan popular? Veamos. Para desarrollarlo nos apoyamos en el vino Oh Sole Crym de Bodegas Torres Burgos de Lucena, que hace un giño a los gatos que merodeaban por las bodegas, algo hoy día más difícil de ver por todos los requisitos sanitarios.

vino oh cole CrymEn su fase visual es un vino de poco color, amarillo pálido, pajizo, muy brillante y luminoso, entra por la vista. Si lo agitamos veréis como es perezoso, le cuesta moverse no ya por la glicerina que hemos comentado otras veces, sino por la cantidad de azúcares que tiene. En fase olfativa no posee Oh Sole Crym una gran intensidad, pero sí que al agitar destacan aromas florales, vegetales y con toques de fruta melosa, no pasificada pero si dulzona, me recuerda mucho a una macedonia en almíbar. En fase gustativa entra muy bien, sobre todo a la gente poco acostumbrada al vino, ya que con un contenido en azúcar entre 45 y 115 gramos por litro (según el reglamento) se convierte en un fácil paso por boca, pero para ello debe estar muy frío, sino puede resultar empalagoso. Es poco amargo y con justa intensidad retronasal. Maridarlo con foie, pates,…

¿Y de dónde viene este azúcar? Pues se emplea como elemento edulcorante el mosto concentrado rectificado, procedente de la uva y que incorpora azúcares y parte del agua de la misma uva. Para este tipo de vinos es mejor edulcorar así en lugar de con pedro ximenez, ya que permite conservar el característico color amarillo pálido original y los aromas del vino base. Inicialmente este vino base siempre ha sido procedente de las escalas de fino, que proporcionara aromas de crianza biológica, pero mucho me temo que se están empleando vinos más jóvenes, viendo las graduaciones inferiores a 15 grados en varios pale cream, y que en sus etiquetas no se menciona dicha categoría (ya que debe tener entre 15 y 22 grados), pasando a ser técnicamente vinos blancos sin envejecimiento dulces (con más de 45 g/l de azúcar). Espero que sirvan estas líneas para que sepamos lo que bebemos. Sean rebujitos, sangrías, fino o pale cream…Mo-de-ra-ción.