Casa Angelita: Cuando lo auténtico es una seña culinaria de identidad

El municipio de Montalbán es sobradamente conocido por algunos de los productos que dan fama mundial a la provincia de Córdoba. Entre ellos el ajo o el melón, verdaderas maravillas de la gastronomía que se disfrutan gracias a un potente e innovador sector agrícola. En una localidad como ésta no podía faltar un restaurante que hiciera homenaje a la intensa tradición culinaria de una población que se enclava en el centro de la campiña cordobesa.
Casa Angelita se fundó en el año 2003 por Francisco Moslero y su mujer, Ángela Gálvez. El establecimiento no surgió de la nada, ni mucho menos. Sus fundadores ya arrastraban una amplia trayectoria hostelera dando sabor y olor a otros locales montalbeños. De hecho en el Círculo de Labradores llevaron el servicio de repostería durante, al menos, 23 años con éxito de público.
Una vez acabada esa etapa montaron un negocio propio que estuvo abierto cuatro años. Y, finalmente, llegó la ocasión para abrir el nuevo restaurante con nombre de mujer, Angelita.
Y la elección del lugar no pudo ser más acertada. En el que había sido domicilio familiar de los padres de Ángela Gávez en plena calle Ancha de Montalbán.
Allí comenzaron a fraguarse los platos que le han dado fama en toda la comarca. Juan Antonio, uno de los hijos del matrimonio que ahora está al frente del negocio junto a otros hermanos, destaca por ejemplo las croquetas de lomo y gambas como receptas celebradas por los clientes. Un plato exquisito que va de la mano de otro. Los conocidos en Montalbán como marmolillos, que son flamenquines con un poco de queso.
Las habitas salteadas o las tostas con anchoas del cantábrico no faltan tampoco en las mesas de los comensales cada vez que visitan Casa Angelita.
Respecto al perfil del comensal, el propio Juan Antonio destaca que se reparten entre clientela fija no sólo del municipio sino también de otras localidades cercanas. Y también personas que vienen por primera vez atraídos por el nombre y la buena fama del establecimiento señero en toda la zona.
En su carta también hay sitio para las alcachofas con ternera, el rabo de toro, la carne a la brasa o el pulpo a la gallega. Porque aunque «estemos tierra adentro nuestro pescado es de primerísima calidad y nuestra carne es un manjar que todos quieren probar».
Y todo regado con el buen caldo que da la tierra enclavada en la Denominación de Origen Montilla.Moriles. El vino fino y el tinto acompañan en un perfecto maridaje a todos los platos de la celebrada carta de Casa Angelita.