Reportaje Córdoba

Eugenio Sánchez-Ramade, tinto 12PB: «Hemos creado un tinto de Córdoba al modo francés»

Por María José Martín,

Eugenio Sánchez-Ramade, tinto 12PB: «Hemos creado un tinto de Córdoba al modo francés»

La pasión por el vino ha llevado al empresario Eugenio Sánchez-Ramade Moreno a emprender una nueva etapa tras una larga fase en la empresa familiar. Un buen día tropezó con el enólogo José Ignacio Santiago, quien siempre había trabajado con vinos generosos, y le propuso hacer un «gran vino en Córdoba». Pero no cualquiera, sino un vino tinto.

Cuando se planteó la posibilidad de incluir vinos tintos en la zona de producción de Montilla-Moriles, al crítico José Peñín le pareció un disparate. ¿Es una temeridad atreverse con un vino tinto aquí?

—Yo creo que los tintos son una alternativa válida para Montilla-Moriles. Climatológicamente, las cepas están aguantando bien. Cuando alguien pide fino, pide una copa, pero cuando se pide tinto, pide una botella. El consumo está así y es lícito para Montilla-Moriles querer entrar en ese mercado. Algunos bodegueros de Montilla-Moriles, bodegueros de fino, han probado nuestro vino y han quedado muy impresionados con el resultado. Hay que seguir creciendo y explorando.

¿Qué hace un empresario como usted en un sector como éste?

—En el año 2013 decidí hacer cosas nuevas. Es un proyecto que siempre había tenido en mente, siempre he estado muy vinculado al mundo del vino. Mi primer trabajo, en 1979 consistió en comercializar vinos de Rioja y de Montilla-Moriles en el mercado inglés con Bodegas Montealbero, hoy desaparecidas. A mi vuelta a España, seguí en contacto con bodegas de Rioja y de Ribera del Duero y llegué a tener participaciones en la bodega LAN. Cuando conocí a José Ignacio Santiago, sentí que había llegado la hora. Tras una primera fase, en que actuó como director técnico, ahora se ha incorporado la enóloga Cristina Osuna Herrera.

¿Cuál ha sido el fruto de esta colaboración?

—El resultado ha sido 12Pb, es un vino de autor monovarietal elaborado con uva syrah íntegramente producida en la provincia de Córdoba. Encontramos unas cepas de esta variedad en Montilla y en Puente Genil de bastante antigüedad, con 20 ó 25 años. La syrah se desarrolla bien en este clima y da muchas satisfacciones a la hora de embotellar y beber. Compramos toda esta uva cada año y llegamos a un acuerdo con una bodega familiar de Montilla, que realiza la elaboración bajo los parámetros de calidad y coupage que les marcamos nosotros.-¿Qué le diferencia de otros tintos de la zona?-Nuestra gran apuesta es crear un tinto de Córdoba basado en el concepto de los viticultores franceses, con producciones pequeñas, donde se cuida al máximo la calidad del producto.

¿A qué responde el nombre, 12Pb?

—Hasta el nombre del vino se inspira en las bodegas francesas, emula la fórmula que emplean algunas de ellas para nombrar sus vinos. Hemos cuidado mucho la imagen; la etiqueta es obra del diseñador sevillano Carmelo Rodríguez.

¿Los tintos que se producen en Córdoba tienen suficiente calidad?

—El problema de los vinos tintos en Córdoba, más que de calidad, es de comercialización. Se han comercializado como vinos baratos en mercados que no pagan bien. Los vinos de Córdoba podrían tener un desarrollo razonable, pero hay que cuidar la imagen y posicionarlos bien. Uno de los problemas históricos de los vinos españoles ha sido su comercialización. Cuando viajo fuera, me sorprende cómo los franceses y los italianos defienden sus precios y se posicionan como vinos de alto nivel. Quizás es porque en España somos grandes productores, somos un país de vino y estamos acostumbrados a precios bajos.

¿Dónde se puede encontrar el vino 12Pb?

—La que ha salido al mercado es la primera edición correspondiente a la cosecha de 2014. Esta primera añada tiene una crianza de doce meses en barrica, en botas nuevas de roble francés y americano. Se trata de una producción muy limitada, sólo 2.000 botellas, que se está comercializando directamente en restaurantes de alto nivel en Córdoba como ReComiendo, Noor, La Ermita de la Candelaria, El Churrasco o La Cuchara de San Lorenzo. También se está vendiendo algo en Madrid y Sevilla, pero muy poco. Córdoba tiene una gran gastronomía, para mí es la primera gastronomía de Andalucía, y hemos conseguido introducir este vino en las cartas de los principales restaurantes. Es un vino que está gustando mucho, está entrando muy bien.

¿La buena acogida le animará a incrementar la producción?

—La añada de 2015 ya está embotellada y la del 2016, que ya está embotellada y en bodega, saldrá al mercado a final de año o principios del próximo. Y la cosecha de 2017 acaba de entrar en barrica. Las próximas añadas también tendrán producciones cortas, en torno a 2.500 ó 3.000 botellas. No tenemos uva para más y no queremos traer uva de fuera. Este vino es un proyecto cordobés y así seguirá.