Reportaje Córdoba

Hotel El Mirador, con vistas a un rico paisaje

Por Andrés Orgaz,

El Hotel Mirador de Montoro ha roto la negativa leyenda en contra de la calidad de la cocina que ofrecen los restaurantes de los hoteles. Ésta fue una de sus máximas desde su reapertura en 2012 gracias a empresas propiedad de los hermanos montoreños León López. El Hotel Mirador Montoro, de tres estrellas, tiene un total de 38 habitaciones, distribuidas en 4 plantas, denominadas según los atractivos turísticos y gastronómicos de Montoro: Semana Santa, Piedra Molinaza, Cultura e Historia, y por supuesto, Olivar.
Precisamente, «el producto», como afirma Remedios Romero, directora del Hotel Mirador Montoro, es el principal sentido de su gastronomía. La gastronomía del hotel «es una simbiosis entre nuestra cultura, paisaje y el clima, utilizando técnicas culinarias tradicionales, adaptándonos a los nuevos tiempos y nuevas tecnologías», contando con los productos de la zona, de manera imprescindible: aceite de oliva virgen extra de la Denominación de Origen Montoro-Adamuz; los ibéricos del Valle de Los Pedroches o la miel montoreña son algunos ejemplos. No en vano, el restaurante ha sido certificado con el distintivo de calidad «MedDiet restaurante», otorgado por la Fundación Dieta Mediterránea, que acredita que la cocina cumple con criterios como la precalificación; conformidad con el modelo de la pirámide de la dieta mediterránea; transparencia en la información de los alimentos; uso de productos de temporada; uso y entrega de productos tradicionales y promoción del estilo de vida de la dieta mediterránea.
El equipo de cocineros del restaurante está formado por Antonia, Silvia y Domingo, que hacen una apuesta total por la gastronomía de toda la vida, secundados por la magistral función de Manuel Jiménez, maître del hotel, aportando factor humano. En su carta destacan el arroz de rabo de toro, uno de los referentes del restaurante; platos de caza; bacalao Ninot; confit de pato con reconstrucción de migas cordobesas, Micro mezclum y tomate cherry con reducción de Pedro Ximenez. Platos maridados con una gran selección de vinos de la tierra. Y si además, sumamos el espectacular entorno patrimonial y paisajístico, divisando desde su terraza el meandro del río Guadalquivir al paso por el puente Mayor, degustar sus propuestas gastronómicas es una de las opciones más reputadas de la provincia. También, es un referente en la celebración de eventos, por su gastronomía, instalaciones y originalidad en la decoración de sus mesas y salones, que pueden acoger hasta 200 personas.