Historia encerrada entre sus paredes, una apuesta por lo tradicional no sólo a nivel gastronómico y una identidad basada en elementos de la tierra. Así podría describirse el clima que se respira en el Mesón-Restaurante La Cepa, uno de los referentes gastronómicos en Pozoblanco cuajado a través de los años, un espacio que ha sido testigo del paso de los años y del cambio de la fisionomía propia del municipio pero que permanece como parte del mismo.
Ubicado en la parte baja de la Avenida Villanueva de Córdoba, La Cepa mantiene algunos elementos que recuerdan al antiguo despacho de vinos que en su día fue. De ahí, en la década de los 90 pasa a ese bar que hoy es y que, apuesta por la tradición, por el producto de la tierra, por la calidad y por dar prioridad al cliente. Todo ello bajo una decoración que lleva al comensal al mundo de la caza y al del toreo, muy presente tanto en la zona de bar como en la de comedor, que de vez en cuando también hace las veces de sala de exposiciones.
En los fogones de La Cepa cobran protagonismo cada día las carnes de la comarca del Valle de los Pedroches y entre su extensa carta aparece como uno de sus platos estrella el lechoncito ibérico al estilo La Cepa. Las carrilladas, el rabo de toro, la pierna de cordero, el flamenquín o la carne de monte son otras de las especialidades de la casa. El codillo de cerdo al horno, la paletilla de cordero lechal del Valle de Los Pedroches o el solomillo ibérico con salteado de setas siguen aumentando una oferta que en tema de carnes abarca un amplio espectro.
Fiel a su zona de influencia, las carnes llevan el peso de una carta que no renuncia a la variedad y a ofertar otros productos como pescados con auténticas delicias como el bacalao confitado a las tres salsas o el salmón en salsa con almejas y gambas. La terna se completa con otras posibilidades más ligeras y menos copiosas que sirven para introducir al comensal en el disfrute gastronómico como son los revueltos.
A su carta habitual hay que sumar las propuestas que el restaurante contempla en ocasiones especiales como rutas de la tapa u otros eventos. Sin ir más lejos, el responsable de la cocina ya piensa en las migas tostás con torreznos, chorizo y pimientos que ofertará el 3 de febrero en la aparcería previa a la Romería Virgen de Luna y que convertirá a este mesón en un punto de encuentro.
La Cepa es un restaurante de los de siempre, un fiel reflejo de la cocina tradicional, una apuesta segura donde también es posible degustar el plato por excelencia de Los Pedroches, el jamón. Todo ello acompañado por los mejores vinos porque la experiencia gastronómica en este restaurante es completa, como lo es su historia. Si visitas Pozoblanco, un lugar que no defrauda.