Reportaje Córdoba

La Bodega: De cocina tradicional e innovadora

Por Virginia Requena,

Contra viento y marea, José Molina, cuando contaba con 25 años y en plena crisis económica, fundó el restaurante y mesón La Bodega en Puente Genil.
Tras terminar su formación académica como técnico superior en restauración y después de cuatro años de experiencia laboral como jefe de cocina en Córdoba y Menorca inició junto a su pareja esta apuesta gastronómica familiar. Hoy ha conseguido ser un referente de la restauración en el municipio de Puente Genil y toda la comarca de la Campiña por su cocina tradicional mediterránea y por la innovación en algunos de sus platos.
Entre la amplia carta que posee para su distinguida clientela cabe reseñar algunos de los platos más demandados y de exquisita elaboración. El cliente podrá disfrutar de unas berenjenas a la témpura en miel de caña, que «resultan rebozadas y crujientes, diferentes a las habituales en otros restaurantes».
La carrillada agridulce, elaborada con cebolla caramelizada y mermelada de mango. El rabo de toro cordobés, «pero con un truco que no quiero desvelar y que consigue darle un sabor diferente», (en la fotografía, sobre la mesa junto a los dueños de este establecimiento).
Entre la exquisita carta cabe reseñar la merluza de pincho con gulas o las patatas a la Bodega, elaborándolas con productos muy nuestros como los huevos, patatas, pimientos y jamón pero con un toque especial. En la fotografía, expone el restaurador uno de sus platos estrella también: el bacalao mozárabe gratinado con salsa de piñones y pasas.
Entre la variedad de croquetas caseras, resaltar las realizadas con rabo de toro y especial mención merece el foie en reducción al Pedro Ximénez.
En cuanto a los postres de este mesón elaboran desde los tradiciones flan de café, arroz con leche o tocino hasta una puesta muy saludable y exquisita al paladar, la naranja a la crema de canela y quantro.
De los caldos, José Molina apuesta por los vinos de la tierra, los de Bodegas Delgado, así como los espumosos que están más de moda en estos momentos a su parecer.
El restaurante cuenta con un aforo en interior para 50 comensales y una magnífica terraza para otros cuarenta, en un lugar privilegiado del municipio pontanés. Ya que durante el invierno dispone de un sol extraordinario para mediodía y las noches de verano son más frescas en este entorno.
En cuanto a los horarios, a excepción de los martes que cierra, la Bodega está abierta en invierto de 12.. horas a 17.00 y de 19.30 a 00.00 horas.