Reportaje Córdoba

Cervecería Vickyla: Sorpresas ruteñas en cada bocado

Por Rocío Górriz,

Es un templo del buen comer para los amantes de la buena mesa y por supuesto un local que apuesta por la cultura de la cerveza, especialmente la de factura andaluza. Por eso, la única licencia que se permiten en un alarde estético son los barriles «customizados» en su parte superior y que sirven como cómodas mesas a sus clientes.

Cada detalle de este negocio familiar busca contentar y dar placer al cliente. Son ya más de cinco años los que avalan su buena marcha. Abrió sus puertas en el invierno de 2012 de la mano de Pedro Navajas Ayala, más conocido como «Vickyla», sobrenombre que lleva con orgullo desde sus tiempos de colegial. «Me lo pusieron mis propios profesores cuando era un niño. Ganaba en todas las actividades deportivas en el colegio y mi apariencia física (moreno, delgado y de pelo muy rizado) hicieron el resto», asegura con humor.

Por eso, a la hora de bautizar su gran proyecto lo tuvo claro. Rindió honores  al famoso corredor etíope Bebe Bickyla, que se convirtió en leyenda al ganar los Juegos Olímpicos de Roma 1960 corriendo descalzo. Además de ser el primer africano en conseguir una medalla de oro en las Olimpiadas.

Quien no parece haber heredado el mote es su hijo, Raúl Navajas Moreno, y actual chef del mesón. «Él se encarga de elaborar todos los platos de nuestros menús diarios  y amasa artesanalmente las bases de pizza que sólo se sirven por las noches. Nuestra oferta gastronómica es amplia y variada y cada cierto tiempo intentamos introducir platos nuevos.  Pero hay elaboraciones que son un éxito en Rute y no pueden faltar nunca como la Perolita de Gambas, la Perolita Bar Correo,  las Anchoas ¡Madre Mía! y el flamenquín cordobés». En su carta se alterna clasicismo y vanguardia y el resultado son platos actuales con base tradicional.

Sin embargo, lo que les ha hecho famosos son sus extraordinarias y originales tapas, para las que han inventado un lenguaje propio. A los lugareños ya no les resulta extraño hablar de Salchipapas, Crokemon Go (croqueta de bechamel y jamón), Incógnito («nunca revelamos qué es. Unos días puede ser un montadito de lomo, otro carne con tomate… Pero lo llamamos así para sorprender al cliente»), Chori-sidra, Chic Chic (piezas similares a los nuggets), Montachampis y un largo etc. «Puedes elegir la tapa con la bebida y eso entre los jóvenes tiene  muy buena aceptación», confiesa Pedro.

No obstante, «nunca hemos participado en ninguna ruta de la tapa pues en Rute no hay nada parecido. Pero sí que organizamos nuestras propias noches temáticas»: los martes son mexicanas, los miércoles están dedicados a noches de Luz y Brochetas (se sirven dos brochetones: uno de carne y otro a base de gambón de dimensiones estratosféricas y aptas sólo para los más valientes) y los jueves al perrito caliente.