El chef Rafael Juárez Castro, natural de Extremadura, aunque con raíces villarrenses, lidera el reto gastronómico del Restaurante Gastrobar Olivo Loco, sito en la avenida de Los Lirios de Villa del Río. Con apoyo familiar, el restaurante, abrió sus puertas en diciembre de 2015, tras unas exquisitas tareas de adaptación de las instalaciones, antigua sede de la peña flamenca Fosforito de Villa del Río.

A sus 37 años, Juárez, con una dilatada trayectoria culinaria en Escocia, Portugal, Francia, Inglaterra, Nueva York y en diferentes zonas de España, decidió, en 2014, «tener mi propio restaurante, iniciar mi trayectoria en solitario como cocinero, y volver a Villa del Río», donde, dice, «podía estar más cerca de mi familia». Tras ver las instalaciones, «cogí el plano y lo estructuré todo como restaurante, totalmente a mi gusto», confluyendo en un enfoque, «de estilo vintage, con toques tradicionales».

La base de la cocina de Olivo Loco «es la base de la cocina de las abuelas y las mamás». A partir de aquí, «la transformamos en algo diferente, manteniendo ese sabor de leyenda que te traslada al pasado con cada bocado». Platos sencillos, y con calidad en la presentación. Y es que, «los restaurante de Estrella Michelín, están muy bien para ir una vez al año, y conocer la experiencia», pero, «queremos que la gente disfrute cada día». Puedes degustar platos como: Revuelto de ahumados; risotto negro; rape en salsa de sidra y costillas de ternera confitada; tataki de solomillo con vinagreta de soja. Optar por su menú diario, tapas, «más elaboradas, con productos de calidad», raciones, como queso frito con chutney de mango; rollito de primavera con rabo de toro o brocheta de pluma ibérica con pera y salsa de mostaza francesa.

Destaca en Olivo Loco que cuenta con diferentes zonas y ambientes. En su sección inferior, barra, zona de tapeo y raciones. Comedor, con capacidad para 30 comensales. En la planta superior, segundo salón comedor, para la realización de eventos, con capacidad de hasta 60 personas. Además, terraza, dónde la barbacoa exterior de piedra volcánica, elabora excelentes carnes de la zona. Y, por supuesto, una excelente bodega, con vinos riojas, riberas, de diferentes puntos de Andalucía, como Granada, Cádiz y por supuesto, Córdoba, perfectos para integrarlos con los platos del chef.

La gastronomía, impulsa nuevas posibilidades. Y desde la pasada Semana Santa, Rafael Juárez, está inmerso en el concepto de su nuevo proyecto, dando forma a un anterior restaurante, ubicado frente a la plaza de la Constitución de Villa del Río.