Reportaje Córdoba

Hotel Rocío: Cuando la juventud sí es un grado

Por Rocío Górriz,

Hotel Rocío: Cuando la juventud sí es un grado

En el caso de Rocío Molina Moreno su juventud no ha sido impedimento para que en poco tiempo haya consolidado su proyecto gastronómico en la provincia de Córdoba. La cocina de mercado con toques de vanguardia es su mejor carta de presentación. Apuesta por el cambio, la formación y la sorpresa constante al cliente.

Su «feudo» está ubicado en la localidad de Villafranca de Córdoba. Ella está al frente tanto del restaurante del Hotel Rocío, donde ejerce de Jefa de Cocina, como de La Taberna El Gallo.

Hotel Rocío es un hotel familiar inaugurado en 2006 por la familia Molina Moreno. Está situado en un valioso entorno natural entre la campiña cordobesa y Sierra Morena a poco más de 20 kilómetros de la capital. Por su parte, la taberna es un mesón típico de la zona y con un encanto muy especial. se encuentra situada a la entrada del pueblo junto al hotel. Siguiendo la tradición de los apodos en el pueblo «El Gallo» era el apodo de la finca del abuelo de la propietaria.

La calidad de las materias primas y su variedad, han hecho de Taberna El Gallo un referente en la comarca, donde degustar platos típicos como salmorejo, tabla de ibéricos, sartenada cortijera o la huevada XXL. La especialidad son las carnes a la brasa y durante algunos fines de semana se incluyen ofertas de pescados y mariscos.

En el caso del hotel, que también dirige, Rocío Molina tomó los mandos de la cocina hace un año. De sus fogones salen platos tan suculentos como el champiñón relleno de verduritas o el tartar de tomate con vinagreta de almendras y salmorreta. No obstante, las estrellas de su recetario son el rabo de toro, elbacalao confitado con ali oli y los medallones de solomillo de cerdo ibérico con queso de cabra y cebolla caramelizada

«En mi cocina no hay secretos. Lo primordial es la materia prima. Con un buen producto y una buena disposición sale el plato perfecto», afirma. Por supuesto, «nos encantan todos los productos de proximidad. Apostamos por la carne del Valle de los Pedroches, pero también por la verdura de nuestra huerta y por supuesto por el pescado fresco. Personalmente voy cada día a la lonja para escoger la mejor lubina, merluza, etc. No por ser Villafranca un pueblo de interior va a predominar únicamente la carne. También debemos disfrutar del pescado de nuestras costas», añade con convicción.

La carta del restaurante varía según la temporada y la disponibilidad de los productos. «Ahora, en invierno, trabajamos mucho con las setas, y espárragos trigueros»

En los postres, también ofrecen creaciones caseras como tiramisú, tarta de queso, de turrón o la popular tarta de la Abuela.