Reportaje Sevilla

Bar Tarín: «Cuando el cliente pregunta dónde está la poesía, le explicamos que en la comida»

Por Natalia Ortíz,

Bar Tarín: «Cuando el cliente pregunta dónde está la poesía, le explicamos que en la comida»

Dueña y cocinero del restaurante Tarínen la calle Jesús del Gran Poder / Juan Floresa

A la sombra de la Casa de Las Sirenas, en la calle Jesús del Gran Poder, se enclava el Bar Tarín, convertido ya en emblema de la tapa de calidad de esta ciudad. El establecimiento tiene nombre de pájaro y un pasado de poesía. Se encuentra justo donde estuvo muchos años La Palma de Oro, lugar de encuentro de literatos y artistas del grupo Cuadernos de Roldán, que organizaban exposiciones, viajes, editaban libros e, incluso hicieron un homenaje al escritor portugués José Saramago. Un ambiente literario que los dueños del Bar Tarín, Francisco Camacho y Jaione Egaña aún mantienen presente en las paredes y, sobre todo, en los platos.
—¿Por qué presentáis a Tarín como «Gastronomía poética»?
—La poesía también está en la tapa. Además, queríamos recordar al grupo de Cuadernos de Roldán que se reunían en este mismo lugar. También por eso decoramos el local con fotos de poetas. Cuando la gente pregunta dónde está la poesía, les explicamos que en la comida.
—¿Qué balance hacéis desde que abristeis al público?
—Llevamos tres años y medio y estamos muy contentos. Los fines de semana tenemos mucha clientela y, como la terraza es muy agradable, se sirven bastantes cenas. La gente sale satisfecha.
—¿Qué tipo de comida ofrecéis?
—Tenemos platos de todo tipo. Además, como somos un sevillano y una guipuzcoana, la influencia vasca es muy importante en nuestra carta, es una comida muy limpia, sana, también distinta a la que se ve en la mayoría de los bares de por aquí.
—¿Variáis mucho la carta?
—La carta la cambiamos dos veces al año, pero diariamente ofrecemos a los clientes cuatro o cinco tapas fuera de carta, que son muy demandadas.
—¿Qué es lo que más piden las personas que vienen al Bar Tarín?
—El pulpo con salsa de boletus es de los platos que más se piden. También gustan mucho el bacalao confitado, las huevas, el champiñon relleno y el solomillo de buey con foie. En realidad sale todo, parece que a la gente le gusta la carta.
—¿Cómo es el perfil de vuestra clientela?¿Vienen muchos turistas?
—Acude gente de Sevilla, principalmente. No estamos en pleno Paseo de la Alameda, así que la mayoría de los clientes repiten más de una vez después de conocernos. No hemos hecho publicidad, funcionamos por el boca a boca. Poco a poco empiezan a frecuentarnos extranjeros y, es curioso que cuando llegan ya saben lo que van a pedir, vienen recomendados por visitantes anteriores.
—Una sugerencia para el cliente que venga por primera vez.
—De primero les ofreceríamos las anchoas con guindilla vasca, que nos las traen del Cantábrico y están muy ricas. Después, el pulpo con salsa de boletus, el solomillo de buey o la merluza, que a veces la hacemos con navajas y otras veces gratinada con holandesa o con gambas al ajillo.
—¿Y para acompañar, qué vinos?
—Tenemos vinos de Ribera del Duero y La Rioja. También tenemos uno navarro muy bueno.
—¿Y de postre?
—La carta ofrece muchas opciones, hay tarta de tiramisú, helado de vainilla con miel de caña, tarta de trufa, de queso… Son todos caseros

 

Tarín
C/ Jesús del Gran Poder, 90.
955 425 170
Abierto de 13:00 a 16:30 y de 20:00 a 00:00