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¿Qué se cocina en Progreso?

Por Fran Moreno,

Como decíamos en otras entregas, la antigua Huerta del Zambrano, sigue sorprendiendo a los comensales sevillanos.

Siempre es un placer pasear por estas calles tan universales del barrio de El Porvenir y más si cabe, una vez pasadas las Navidades y dibujando en el horizonte el Domingo de Ramos, el torso del Señor de la Victoria, o el sonido del arrastre de los pies bajo palio.

Un rincón de Sevilla que no quiso dejar de ser protagonista en los 30’ y vuelve, con más fuerza que nunca, al panorama gastronómico de la ciudad.

Tras un paseo en barca, la belleza de su parque, los patitos si los hay y la sonrisa de sus niños, desde Gurmé Sevilla proponemos que, con paso firme, acudan a la calle Progreso donde, sin lugar a dudas, podrán soñar despiertos.

Casa Palacios

Un sabio que divagó por este mundo afirmó que “el aspecto puede cambiar, pero no la esencia” y ni eso se ha alterado en Casa Palacios.

Son ya noventa y dos años los que lleva esta tienda de ultramarinos en el barrio de El Porvenir gracias a un señor nacido en Soria, a la orilla del Río Duero, llamado Blas Palacios Martínez que decidió afincarse en tierras andaluzas para abastecer de vinos a Sevilla y su Exposición del 29’.

Casa Palacios | Foto: Fran Moreno

Casa Palacios | Foto: Fran Moreno

Ya son muchas las generaciones que han pasado por su imperial barra de caoba- realizada con las reminiscencias del Pabellón de Cuba– la cual sigue ahí, al igual que todo, como si este lugar hubiera quedado anclado en el tiempo.

Sus estanterías repletas de conservas, el papel en el que sirven las viandas, el olor a tradición y el corte fino, son esos pequeños detalles que hacen de Casa Palacios un museo de la historia más genuina que otorga esta ciudad.

Decoración interior con conservas| Foto: Fran Moreno

Decoración interior con conservas | Foto: Fran Moreno

En la bifurcación donde se encuentra, jóvenes y mayores se paran a respirar, pensar y decidir qué camino escogerán para llegar a sus hogares. Mientras tanto, maduran su decisión entre Pedro Ximénez, botellines de Cruzcampo o un Valdepeñas.

La carta es la que es, a tiza o a papel, sota, caballo y rey.

Hablando de reyes, las lenguas antiguas dicen que hasta Isabel II -madre de Alfonso XII- hacía de este templo culinario su castillo y del jamón que aquí se sirve, el más fiel de sus soldados.

Podrán deleitarse con un papelón de lomo al jerez, montaditos de pringá, solomillo de atún, quesos y chacinas como caña de lomo, taquitos de salchichón o las mencionadas patas traseras de la Sierra de Huelva.

Solomillo de atún| Foto: Fran Moreno

Solomillo de atún | Foto: Fran Moreno

Sin son de los que madrugan, les ayude Dios o no, las tostadas de carne “mechá” les harán afrontar la jornada con otra cara.

Para ser diferente y único, lo importante es no cambiar nunca. Por eso, Casa Palacios perdura y perdurará en el tiempo y el sentimiento de todos los sevillanos.

Dirección: Calle Progreso, 7.

Teléfono: 954 231 132

Toda la información sobre Casa Palacios

Leña al Lomo

De sensación a consagración absoluta.

El Restaurante Leña al Lomo, empieza a postularse como uno de los puntos gastronómicos de referencia en el barrio de El Porvenir.

Desde que abriera hace algo más de un año, el reguero de personas que se acercan hasta el número catorce de la calle Progreso es incalculable.

En una tierra, donde hay templos de la carne bien hecha y por derecho, este proyecto entre jóvenes, se ha buscado acomodo entre ellos con una cocina original, gran mezcla de sabores y todo bajo el calor del carbón de encina.

Original fachada de Leña al Lomo| Foto: Fran Moreno

Original fachada de Leña al Lomo | Foto: Fran Moreno

Su fachada, con letras de bombillas y estilo vintage, ya hace presagiar lo que esconde su interior. Parecerá que, por un momento, se encuentran en un remoto cortijo, de otro tiempo, en los campos andaluces pero si se fijan bien, verán que, entre tanta reminiscencia pasada, hay detalles actuales que otorgan a este lugar un ambiente único. La zona de barra y mesas altas, suele ser de aspecto más informal, dedicada al “picoteo”. Si van adentrándose, verán otras estancias más propicias para momentos más distendidos y un cálido patio que abre cuando el tiempo lo permite.

Rinconcito de Leña al Lomo| Foto: Leña al Lomo

Rinconcito de Leña al Lomo | Foto: Leña al Lomo

La clientela, como los que están entre fogones, viene como decía Katherine Hepburn a romper un poco las reglas en pro de la diversión, por ello de su carta salen creaciones tales como la Tomahaw de Vaca con guindillas y pimientos, tartar, costillitas, paté casero, surtido de ibéricos, parrillada de verduras, arroz meloso a la marinera o entre tanta sierra, un poco de mar con la ventresca de atún de Barbate.

Tosta de solomillo| Foto: ABC

Tosta de solomillo | Foto: ABC

De postre, tras tanta proteína y para darle un descanso al colesterol malo, piña asada en la brasa.

En Leña al Lomo, están decididos a seguir creciendo. Así que, como diría el escritor John maxwell, “eso puede hacer realmente la diferencia”.

Dirección: Calle Progreso, 14.

Teléfono: 640 192 873

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Estragón

La que están liando los “Manueles” –Nieto y Labella– en El Porvenir y su Felipe II.

Primero, asombraron al soberano público con el Restaurante Plato Plató, y desde el verano pasado no hay quien quite el olor a Estragón en el barrio.

Terraza de Estragón| Foto: Fran Moreno

Terraza de Estragón | Foto: Fran Moreno

El inventor que ahora se llevaría las manos a la cabeza con el precio de un Iphone, dijo en su día que, “de vez en cuando vale la pena salirse del camino, encontrarás cosas que nunca habías visto”.

Y eso es lo que está pasando en una de las esquinas de la calle Progreso. Este novedoso establecimiento, propone una cocina muy novedosa, basada en los snacks creativos y condimentada con una gran coctelería, la cual puede disfrutarse todo el día.

Su gran terraza saludo a lo lejos al Parque de María Luisa, y desde ella, tras los inmensos ventanales, se observa la decoración interior de Sebastián Barroso y María Abascal, que llevan a término la herencia que dejó la escuela liderada por Gropius en Weimar, rematada con la fusión de las líneas curvas y rectas, lámparas doradas, columnas estilo bambú y el mural en los azulejos impolutos.

El interior se caracteriza por una decoración muy original| Foto: Fran Moreno

El interior se caracteriza por una decoración muy original | Foto: Fran Moreno

Aunque en un principio la clientela quería enfocarse a la dichosa juventud, se preguntaron: ¿Qué es eso? Y más, si alguien como Victor Hugo dijo que, “Los cuarenta son la edad madura de la juventud; los cincuenta la juventud de la edad madura”. Por tanto, hasta aquí llegan personas de toda índole, da igual la edad, raza e idioma.

De la carta, es imprescindible destacar las pastas Premium italianas como la de raviolis con foie de gambas, las hamburguesas de vaca vieja madurada en cámara seis meses, patatas estragón, tacos de pato y mahonesa de foie o el solomillo de cerdo con salsa de boletus.

Nachos con queso| Foto: ABC

Nachos con queso | Foto: ABC

Como aquí no hay hora ni nadie que te barra los pies, se aconseja acabar con un cremoso de oreo o una tarta de limón, siempre y cuando se acompañe de un mojito con sabores de fruta o un sex on the beach.

Dirección: Calle Felipe II

Teléfono: 954 022 342

Toda la información sobre Estragón

Plato Plató

Aunque como ellos mismos dicen que “en Sevilla no se puede prescindir de la ensaladilla y las croquetas”, Plato Plató sigue dispuesto a ofrecer un toque diferente, que fusione la herencia gastronómica de aquí con pinceladas de la cocina japonesa.

Plato Plató a la altura de la calle Progreso| Foto: Fran Moreno

Plato Plató a la altura de la calle Progreso | Foto: Fran Moreno

Estos jóvenes chefs de ideales culinarios opuestos, están haciendo de este plato un digno aspirante a la vajilla más exuberante de la mesa y mantel de los sevillanos y de este plató, un digno escenario a la altura de la alfombra roja “holibudiense”.

El local, respira esa modernidad que actualmente dota el mobiliario vintage, el mural del artista Lorenzo de Grandis, el pensativo chester o la música que, a veces, ameniza las veladas, hacen que este rincón, entre Felipe II y Progreso, sea perfecto para dar rienda suelta a los sentidos.

Estética vintage de sus estancias| Foto: Fran Moreno

Estética vintage de sus estancias | Foto: Fran Moreno

Para esto del comer no hay edades. Hasta aquí llegan grupos de jóvenes para divertirse entre fogones, críticos adultos que miran de reojo la cocina abierta a ver si se escapa alguna inspiración que practicar en casa, o familias exhaustas, deseosas de reponer fuerzas entre tanto “mamá mira lo que hago” y “papá quiero darle de comer a las palomas” que conlleva el Parque de María Luisa.

La escritora francesa Françoise Sagan dijo que “el arte debe tomar a la realidad por sorpresa”. Por ello, en la carta de Plato Plató a lo habitual se le da un estilo propio, y de ello nacen especialidades como ensaladilla rusa con mayonesa de aove y polvo de aceitunas, croquetas de calabacín, puerro y trufa, taco de merluza a la plancha con alioli ahumado y verduritas, alitas de pollo deshuesadas y mayonesa de ajo tostado, niguiri de buey con foie flambeado o rollitos de carrillada con verduras orientales.

Niguiris con foie| Foto: Fran Moreno

Niguiris con foie | Foto: Fran Moreno

Para guardar la porcelana y dar por finalizado el rodaje, cremoso de tarta de queso y lima o mugcake de pistacho y café con diplomática de vainilla.

Plato Plató, “bonita locura”.

Dirección: Calle Felipe II & Calle Progreso.

Teléfono: 955 384 450

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Ignacio Vidal

Capotazo a capotazo, llevando su arte culinario donde quiere, Ignacio Vidal, como los buenos toreros, está muy cerca de abrir la Puerta del Príncipe del ruedo gastronómico sevillano.

Aunque tiene su sello repartido por distintos lugares de la capital, hoy hay que parar en la calle Progreso veintisiete. Allí, en el barrio donde se crió, se encuentra el Restaurante Ignacio Vidal.

Ignacio vidal en la calle Progreso| Foto: Fran Moreno

Ignacio vidal en la calle Progreso| Foto: Fran Moreno

Desde sus fogones, proponen una cocina basada en los productos frescos y de excelente calidad, presentados en tapas originales que están haciendo perder los papeles, en el buen sentido, a los paladares más exigentes.

No hay día que sus veladores no estén repletos, las mesas altas de la zona principal son perfectas para practicar con destreza el “picoteo” y el gran salón con decoración vegetal, es un paraje idílico donde pasar agradables veladas al son de las buenas mesas y una mejor compañía.

Salón con decoración vegetal| Foto: Fran Moreno

Salón con decoración vegetal | Foto: Fran Moreno

La fama de este nombre, se debe también a algo parecido a lo que le pasa a los buenos vinos: mejora con el tiempo. Está en ese momento en el que, como diría la cantante, la madurez y la experiencia son parte de su liberación, y es por ello que aquí se congregan personas jóvenes, no tan jóvenes y los que están en tierra de nadie, pero siempre con el único fin de disfrutar comiendo y sentirse como en casa, cosa que se consigue gracias al trato exquisito de sus trabajadores.

Aunque siempre es bueno innovar, hay platos que en la carta no pueden fatar como el carpaccio de gambas con virutas de foie, tataki de atún con salsa de soja, milhojas de queso de cabra a la plancha con foie y manzana caramelizada, revuelto de boletus o alguna de sus carnes como la presa, carrillada o solomillo de buey.

Una de las increíbles tapas de la carta| Fotos: ABC

Una de las increíbles tapas de la carta | Fotos: ABC

Siguen teniendo el entusiasmo de cuando empezaron, las ganas de seguir creciendo y se dice que no hay mayor ilusión que seguir teniendo ilusiones, por ello, desde estas líneas se le augura un futuro prometedor a Ignacio Vidal.

Dirección: Calle Progreso, 27.

Teléfono: 954 616 496

Toda la información sobre Ignacio Vidal

Restaurante Villa Carla

Qué razón tenía Platón al decir que “donde reina el amor, sobran las leyes” y en gastronomía no iba a ser menos.

En la calle Colombia acariciando Progreso, se encuentra el Restaurante Villa Carla, nombre que le viene de un ángel terrenal llamado Carla Fernández Cuenca, con la que en una batalla de sonrisas todos acabaríamos perdiendo.

Majestuosa casa donde se encuentra Villa Carla| Foto: Fran Moreno

Majestuosa casa donde se encuentra Villa Carla | Foto: Fran Moreno

Este rincón culinario, tiene tras él a la Fundación +21 capitaneada por Inmaculada Cuenca, una madre orgullosa de su hija y más personas que luchan, día a día, porque las ilusiones de sus vidas tengan un futuro a la altura de cada uno de nosotros, con sus cualidades y defectos, sí pero…como todos.

Entre fogones, practican una cocina tradicional y de fusión, basada en productos de calidad y con un ingrediente único que solo saben cocinar estos jóvenes: un cariño inconmensurable.

Todo este cúmulo de sensaciones se recogen en una casa de la Exposición del 29′ que guarda mucha historia entre sus paredes. Ofrece al cliente varios salones exclusivos en un ambiente íntimo, una zona de barra en la planta baja donde poder abrir boca con un aperitivo, o una gran terraza ajardinada y climatizada que los llevará, por un segundo, al limbo gastronómico. Por supuesto, un servicio exquisito en todas las estancias, con personas que practican la bonhomía, “afabilidad, sencillez, bondad y honradez en el carácter y comportamiento”, cosas que muchos profesionales de esto deberían aprender.

Uno de los comedores del restaurante| Foto: Fran Moreno

Uno de los comedores del restaurante | Foto: Fran Moreno

La clientela, no viene por hacer una buena obra, viene a comer bien y es que, de la carta de Villa Carla salen platos tan inefables como el tataki de atún, los buñuelos de bacalao, suprema de salmón, magret de pato, croquetas de la casa con emulsión de pimientos rojos y crujiente de puerros o pulpo a la brasa.

Todo acompañado de una extensa carta de vinos que seguro maridará a la perfección sea cual sea su elección.

Una de las especialidades de la cocina de villa Carla|Foto: Villa carla

Una de las especialidades de la cocina de villa Carla | Foto: Villa carla

A veces, el mundo reniega de ser mondo y en los tiempos que corren, es tan difícil encontrar un lugar libre de cosas añadidas o superfluas que recuerdo las palabras de un padre con un hijo con Síndrome de Down que decía, “no busco que me compadezcáis, sino que me envidiéis”. Por ello, Villa Clara, debería ser la envidia de todos.

Dirección: Calle Colombia, 7.

Teléfono: 954 232 871

El Espigón

Ya decían sus propietarios Miguel Ángel Moro y Carlos Cascajo que, “Sevilla es más de pescado”.

Será por eso que el Restaurante El Espigón, lleva más de treinta años ofreciendo a la ciudad mariscos y pescados de calidad procedentes de las lonjas de Isla Cristina, Barbate o Conil.

El originario Restaurante El Espigón| Foto: Fran moreno

El originario Restaurante El Espigón | Foto: Fran moreno

Ya cuentan con tres locales en su haber: uno en Madrid, otro de reciente apertura en el corazón de la capital hispalense y sus orígenes custodiados, desde el año ochenta y cinco, en una exclusiva morada construida para la Exposición Universal del 29’.

Al llegar al número uno de la Calle Bogotá, ya observarán que es el lugar perfecto para anclar sus deseos culinarios más profundos. En verano, el exterior cuenta con una agradable terraza donde degustar lo que dan los océanos al aire libre. En su interior, una barra siempre repleta, como si de ella fuera a zarpar la Virgen del Mar, comedores a doble altura que invitan a faenar y otros privados como “el submarino” para recitar, sin molestar, aquello de:

“Dicen que hay toros azules
en la primavera del mar.
El sol es el caporal
y las mantillas las nubes…”

Interior con detalles marinos| Foto: Fran moreno

Interior con detalles marinos | Foto: Fran moreno

La clientela es familiar, de las que nunca dejó de frecuentar el local, amigos de verdad que aguantarían cualquier temporal y amantes de una cocina muy andaluza.

Antes de la travesía, una cerveza fría y un poco de salpicón de marisco para ir amainando los vientres. Una vez perdido el horizonte, podrán virar a sus anchas con unas zamburiñas salteadas, almejas finas a la marinera, salmonetitos de Motril, unas gambas Orly, atún rojo del estrecho o arroz con carabineros.

Calidad a raudales en El Espigón|Foto: Rafa Sánchez

Calidad a raudales en El Espigón | Foto: Rafa Sánchez

Como “a bordo, no hay más cuerda que la del reloj”, pasarán horas y horas perdidos en su bodega con más de cien referencias, entre los que destacan los nacionales y vinos blancos con los que cualquier capitán perdería el norte.

En años de zozobra gastronómica, donde los bistro parecen ir unos nudos por delante, El Espigón sigue firme, surcando su barrio de El Porvenir.

Dirección: Calle Bogotá, 1.

Teléfono: 954 626 851

Toda la información sobre El Espigón