«Cabra es un lugar excelente para tapear y desde luego para comer»

Cabra es un lugar excelente para tapear y desde luego para comer. Voy con frecuencia a “El Timón”. Una cervecería-restaurante en la calle Nicolás Albornoz donde, además de unas cañas siempre bien tiradas, con la espuma adecuada, uno encuentra una carta de lo más recomendable. Su plato estrella son los calamares a la plancha con un relleno de panceta. No quiero pensar cómo le sentarán al colesterol, pero al paladar les aseguro que resultan insuperables, servidos entre bromas por Felipe Aguilar y con Juan mandando en los fogones.
Calle abajo encontramos, frente al Ayuntamiento, “La Malagueña”, un clásico de “toda la vida” en la cocina egabrense, donde comer pescado es obligado… y sin hacerle un excesivo daño al bolsillo. Los boquerones fritos constituyen su estandarte, aunque cualquier pescado, siempre fresco, forma parte de sus señas de identidad.
En la misma acera, a pocos metros, está el “Mesón San Martín” que debe su nombre al que popularmente tiene la calle, rotulada oficialmente como José Solís. Su cocina, de la mano de Kico Ropero, es mucho más que los surtidos de ibéricos -calidad y presentación a partes iguales- en los que durante tiempo fundamentó su buen hacer. Su carta está llena de verdaderas delicias gastronómicas donde la variedad de revueltos hace difícil la elección. ¡Pida varios no se equivocará!
En la calle Cervantes es parada obligada el “Círculo de la Amistad”, donde se dan la mano un lugar paradisíaco y su repostería. Cuando acompaño a un amigo o a un colega que visita Cabra, algo siempre recomendable, suelo aparecer por allí. Sus croquetas imperiales y los boquerones en vinagre -dignos herederos de los que servían en casa Sánchez, en la placeta de San Agustín- tienen en mí a un devoto.
Remataría el paseo con un pedro ximénez de bodegas Rodríguez Chiachío en la taberna del Tobalo, sentado al rumor del agua de la fuente de la plaza Vieja; siempre que no haya comenzado el itinerario por ese lugar con unas cañas, acompañadas de las patatas fritas, recién salidas de la sartén de Alguacil.