«De vez en cuando, máximo dejo pasar un mes de plazo, me gusta seguir una ruta de tapas más o menos establecida»

Me encanta pasear por el centro de Sevilla. De vez en cuando, como máximo dejo pasar un mes de plazo, me gusta seguir una ruta más o menos establecida de tapas, o de bares a los que suelo ser bastante asiduo.

Para empezar, inicio mi ruta en la Bodeguita Antonio Romero, en la calle Antonia Díaz, cerca de la plaza de toros. Es todo un clásico en la ciudad. Aquí se pueden degustar una gran variedad de tapas de las de toda la vida y muy bien elaboradas, como el solomillo al whisky.

Me paso después por La Barbiana, en Albareda, cerca de Plaza Nueva. Lo ideal es pedir las famosas ya tortillitas de camarones o un buen pescado fresco.

Finalmente, me gusta acercarme por la mítica Casa Robles-Laredo, bien la de Plaza San Francisco o bien la de toda la vida de Álvarez Quintero. Sin duda, un sitio emblemático de la ciudad donde saborear unas excelentes tapas.