«En las Golondrinas se pueden desgustar unas espléndidas puntas de solomillo» Suelo ir de tapas por Triana y Los Remedios, de ahí que para mí sea una parada casi obligatoria el bar Las Golondrinas, en la calle Antillano Campos. En Triana hay muchos bares donde tapear, pero sin duda, éste un «clásico entre los clásicos». Cómo disfruto con su cocina casera, y cómo están esos caballitos de jamón. Eso sí, hay que acertar con la hora y llegar temprano, pues siempre está lleno de gente.

Más tarde, continúo en Jarisa, al que llego callejeando un poco por Alfarería, Pagés del Corro, San Jacinto, Virgen de África, hasta llegar a Virgen de las Montañas. Para repetir son sus callos con salsa de almendras o su roastbeef con crema de patatas. Su carta sorprende con algunos platos difíciles de encontrar en otros bares como el foie a la plancha.

Para finalizar, me paro en Mariscos Emilio, donde tomo unas buenísimas gambas o almejas junto con una cerveza bien fría o un buen vino.