«En Casa Manolo me siento como en mi propia casa». Cuando voy a Triana de tapas no puedo quedarme sin ir a Casa Manolo, un bar que conozco de toda la vida, justo al terminar la calle Castilla. Son tantos años yendo que se nota un gran cariño al llegar, nos reímos mucho. Es esa gracia de los trianeros. Tengo que resaltar la amabilidad que rebosan los camareros. Cuando estoy por allí voy prácticamente todos los días, los guisos son buenísimos. Ya es como sentirme en casa nada más entrar.

A parte, no nos podemos quejar de buenos bares en Triana. Ya se sabe la fama que tienen en la gracia y la simpatía. Lo echo mucho en falta cuando estoy en Madrid, se lo digo siempre a mis amigos.

Puedo nombrar uno en el Altozano con buen marisco, la Taberna del Pescador, aquí voy desde hace ya unos años. También me gusta el Faro de Triana justo al tocar el puente el barrio, con buenas vistas y bueno para tomar unas gambitas. Y si cruzo el río para el centro voy a El Cairo en Reyes Católicos, de gran calidad.