«Comensal es mi primera parada, donde pido las habitas con secreto ibérico, luego sigo para el Dos de Mayo de la Gavidia, muy buenos sus montaditos»

Para tapear en Sevilla, elijo la zona del centro dando un pequeño paseo por sus calles. Empiezo por Comensal, donde suelo pedir las habitas con secreto ibérico y huevos poché. También me gusta probar el solomillo de venao con pesto de salvia y crema de torta del casar. Una delicia es el calamar con cebolla caramelizado.

Sigo para el Dos de Mayo, «un clásico en San Lorenzo», a los pies de la Plaza de la Gavidia. De aquí destaco especialmente sus ricos montaditos.

Eslava es mi siguiente parada, justo en la calle de la que toma su nombre. Las costillas a la miel son de mis tapas favoritas en este local, que suele estar lleno, por lo que recomiendo ir temprano. También me gustan los boquerones rellenos.

Desde aquí sigo hasta el Mesón Casa Paco, en la zona de la Alameda de Hércules, donde suelo pedir su revuelto de patatas y los puerros gratinados.

Para terminar con mi particular ruta de tapas, camino por la calle Potro y Correduría, para llegar a Peris Mencheta, donde se ubica La Madraza. Inigualable su pastel de calabacín con queso parmesano. No me voy de aquí sin probar la ensalada de canónigos con piñones y queso de cabra. Exquisita.