«Nos gusta movernos por diferentes rincones de la ciudad para tapear, por lo que no podemos destacar un barrio en particular. Nos gusta toda Sevilla»

Cuando quedamos el grupo para tapear por Sevilla, tenemos varios lugares predilectos tanto por la calidad de sus tapas como por el trato humano que recibimos. Nos gusta movernos por diferentes rincones de la ciudad, por lo que no podemos destacar un barrio en particular. Nos gusta toda Sevilla.

Empezamos en los Remedios, en la Peña Sevillista Eindhoven. Allí nos espera nuestro buen amigo Pedro «El Periqui», con su gran ensaladilla y un marisco «de lujo».

Continuamos enLa Azotea, en la calle Jesús del Gran Poder, en pleno centro. De aquí destacar una ventresca a la plancha «buenísima», que podemos acompañar con una tapa de ensaladilla de ahumados. Como buenos amantes de esta tapa tan sevillana, nos gusta probarla en diferentes sitios, pero decir que «la de aquí es de las mejores». Pero este lugar nos encanta también por sus vinos, sobre todo por el Predicador, un gran vino tinto que sabe a gloria, sobre todo cuando se toma con buena compañía.

Si bajamos por Jardines de Murillo encontramos el Bar Catalina, aquí «todo esta bueno», recomendamos sus carnes y ensaladas. Además May nos recibe siempre con una sonrisa en la cara, «es un encanto». También la podemos encontrar en el Bar Carmela, en la Plaza de Santa María, allí pone unas tapas muy buenas.

Entre la Plaza de la Magdalena y Tetuán, nada mejor que terminar en La Flor de mi Viña. Solemos ir mucho, hay una cocina muy casera, de las que quedan pocas en la ciudad. Sobre todo hay que probar el atún nevado, que lleva una salsa que esta buenísima, «siempre pedimos este plato». Nos reímos con Rafa, ya que incluso suele repetir, y le decimos que pruebe otra cosa, que hay mucho donde elegir, y todo bueno, pero él nos contesta: «Que para qué probar otra cosa, si esto está muy bueno». Otro detalle que nos agrada bastante de este bar es su carta de vinos, podemos encontrar los mejores y a buen precio.