Llevar una dieta equilibrada no significa otra cosa que adaptar los aportes energéticos y de nutrientes a cada etapa de la vida. Debe existir una balanza entre lo que se ingiere y la actividad física y el estado de salud de la persona en cuestión. Una dieta equilibrada para un deportista de 30 años puede no serlo para un anciano de 80. Aquí vamos a establecer algunas pautas para seguir una correcta alimentación cuando se entra en la tercera edad.

Seguir una dieta sana es primordial en cualquier etapa de la vida, pero en la tercera edad, cuando habitualmente los achaques están presentes día sí y día también, una correcta alimentación se debe convertir en la principal aliada. Además, a esta modificación alimentaria por cuestiones de salud se le une la necesidad de adecuar la dieta a una etapa en la que no se necesita un aporte energético tan elevado debido al descenso de la actividad física.


Consejos para una correcta alimentación

-Mantenerse hidratado: hay que ingerir líquidos aunque no se tenga sed

-Ingerir alimentos preparados de forma blanda para evitar problemas con la masticación

-El aporte de calcio es esencial para evitar la osteoporosis

-Las personas hipertensas deben reducir el consumo de sal. Las hierbas aromáticas pueden ser una buena alternativa

– El azúcar debe ser sustituido por sacarina o edulcorantes para las personas con diabetes

-No descartar el consumo de grasas: mejor las poliinsaturadas que las saturadas

-Reducir el intervalo entre las comidas

Las hierbas
aromáticas pueden
ser una buena
alternativa a la sal
para los
hipertensos

Teniendo en cuenta estas premisas, y en la mayoría de los casos, la dificultad en la masticación, hacerse con un amplio recetario de cremas, purés y pasteles se vuelve imprescindible para no dejar desatendida la ingesta, por ejemplo, de las carnes. Con este pastel de carne, elaborado con cerdo y ternera, además de un buen número de verduras, patatas y huevo, cubrirá las necesidades proteicas requeridas. O también puede apostar por este pastel de perdiz, que aunque bastante entretenido, obtendrá un resultado exquisito.

Y otra opción para obtener el aporte proteico de la carne junto a un buen complemento de verduras puede ser este otro pastel de carne envuelto en berenjenas, que necesita menor elaboración que el anterior, pero el resultado también es idóneo para ingerir carne sin problemas en la masticación.

Pescados y frutas, siempre presentes

Los pescados también se convierten en un imprescindible, por lo que esta brocheta de pescado y fruta con salsa pesto puede ser una buena opción que además incluye mango, una fruta de escaso valor energético pero con alto contenido en antioxidantes.

La reducción de la familia por la independencia de los hijos o la desaparición de la pareja es otro de los inconvenientes de las personas mayores, que van perdiendo el hábito de cocinar porque la soledad que se produce en esta época no invita a meterse en la cocina. Sin embargo, hay que obligarse. Si no quiere perder mucho tiempo cocinando, puede optar por plato más sencillos pero con un toque de originalidad que haga el momento de cocinar y comer más atractivo. Esta crema de fabes con almejas es muy sencilla, rápida y así se obligará a comer legumbres. Por su parte, esta crema de alubias rojas con ibéricos necesita un pelín más de elaboración, pero la mezcla de las legumbres con las verduras y los ibéricos la convierten en un plato más completo. Además, se trata de dos platos que conserva el sabor del cuchareo de siempre.

Otra de las necesidades básicas en la edad avanzada es el consumo de lácteos por su alto contenido en calcio, que ayuda a prevenir el proceso degenerativo de los huesos. Este argumento, unido a la deshidratación que se suele producir en esta época debido a que, simplemente, se olvida beber porque el cuerpo no lo pide, hace que los batidos sean los mejores aliados para mantenerse hidratados. Este batido de melocotón es ideal no sólo por el calcio de la leche, sino también porque el melocotón es una fruta con bajo contenido en azúcares, por lo que es apto para las personas diabéticas. O esta otra opción con fresas. La fruta, además, tiene alto contenido en fibra también necesaria para la regulación del organismo.


Recomendaciones médicas

Además de seguir estas indicaciones para mantener una correcta alimentación, hay que tener en cuenta que se deben mantener las pautas que cada médico dé a cada cosa concreto. Si se trata de una persona diabética se debe intentar reducir el azúcar por sacarina u otro tipo de edulcorante; hay que restringir el consumo de grasas en caso de tener el colesterol alto o tender a la obesidad, pero sin descartarlas totalmente de la dieta, prefiriendo las poliinsaturadas en vez de las saturadas; mantener el aporte de hidratos de carbono y limitar el uso de la sal en pos de las hierbas aromáticas que aporten sabor a la comida, si se tiene problemas de hipertensión; y realizar un aporte equilibrado de todos los nutrientes y vitaminas necesarios para no dar datos positivos de anemia.

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