Ahora que el verano ha finalizado y volvemos a la rutina, resarcirse de los excesos de estos meses y comenzar de nuevo una alimentación sana es más necesario que nunca. Aquí te ofrecemos cómo hacerlo con recetas frescas, sanas y fáciles de hacer. Y todo ello sin renunciar, por supuesto, al sabor.

Verduras, frutas, sopas, cremas, pescados, y nada de dulces. La teoría para ponernos de nuevo en forma tras los excesos del verano la sabemos. Sin embargo, a la hora de ponerla en práctica no es tan fácil. Caemos en tentaciones dulces y calóricas porque no estamos dispuestos a renunciar al sabor en la mesa.
Pero no tienes por qué. Existen un sinfín de ingredientes que, combinados entre sí, y cocinados de manera sana dan lugar a platos ricos, nutritivos y depurativos.

Sobre todo, líquidos

Si lo que quieres es depurarte bien nada mejor que sopa, cremas y bebidas. Ricas en agua, casi todos los platos de este grupo son buenos diuréticos y, por lo tanto depurativos del organismo. Prueba, por ejemplo con esta sopa de espárragos con espinacas, con el gazpacho o con la vichyssoise o crema de puerros. Son platos suaves que ayudarán a tu cuerpo a desechar lo que no necesita.
En cuanto a las frutas, puedes aprovechar todo sus beneficios además de en las consabidas macedonias, en purés como en este de manzanas y peras o en zumos como éste con piña y zanahoria. Ambos son perfectos para meriendas, desayunos e incluso postres. Si hay pequeños en casa es una buena ocasión para que tomen fruta y si tienes invitados en casa, decora las copas con motivos vistosos y hazlas más atractivas.

Siempre, ensaladas

Las ensaladas son siempre una buena alternativa. Elaboradas con alimentos frescos, permiten elaborarlas según el gusto de los comensales variando los ingredientes en cada ocasión: frutas, verduras, pescados, carnes… todo se presta a ellas. Eso sí, hay que tener cuidado con no hacerla ni con demasiados aceites ni vinagretas, mayonesas u otras salsas.

Esta ensalada caribeña es perfecta para el fin del verano. Las naranjas y la piña con la que está elaborada le aportan a este plato propiedades diuréticas y antioxidantes, además de proporcionar vitaminas beneficiosas para el organismo.

Si te gusta la comida vegetariana tus posibilidades se amplían. Con ésta elaborada con tofu y aguacate podrás degustar un plato diferente pero exquisito.

También, carne y pescado

En los menús depurativos, además de frutas y verduras, está recomendado comer carne, pescado e hidratos de carbono. No se trata de comer poco, si no de comer bien. La forma en la que se cocinan los alimentos es fundamental. Por ejemplo, este pollo a la parrilla con ensalada, apenas lleva aceite. Eso sí, si queremos que sea auténticamente ligero, suprime el vino tinto en el que se ha macerado.

Este atún a la parrilla también aporta pocas calorías y además es rico en ácidos grasos Omega-3, que ayuda a disminuir los niveles de colesterol y triglicéridos en la sangre. Además se acompaña de verduras por lo que tendrás un menú muy completo desde el punto de vista nutritivo.

Sin lugar a dudas, uno de los pescados más prolíferos entre los fogones es el salmón. Fresco o ahumado constituye un ingrediente perfecto para los platos más sanos. Estas berenjenas con salmón, las espinacas con queso fresco y salmón son dos formas de degustarlo. Y si eres de los que te gustan los sabores exóticos, prueba con estos rollitos de salmón con sésamo.