Es verano, día de playa a la vista, y surge el rompecabezas ¿qué meter en la nevera?
Hay varias cosas que no pueden faltar para evitar la deshidratación, como el agua o la fruta fresca. Pero en cuanto a los menús hay que diferenciar entre menús de “tupper” y menús de “mano”.

En cuanto a los menús que podemos meter en cualquier fiambrera destacan aquellos con recetas típicas de verano, desde el gazpacho, hasta las ensaladas o fiambres.

Ensaladas ligeras pero muy refrescantes como:

  • Tomate picado
  • Lechuga y maíz
  • Patatas aliñadas
  • Aliño de zanahoria
  • Ensalada cinco delicias
  • Ensalada de arroz, maíz y palitos del mar
  • Ensalada de pollo, hojas frescas de espinacas y pimiento
  • Ensalada de pasta con huevo, tomate y espárragos
  • Ensalada de tomate, queso fresco y pollo
  • Ensalada de garbanzos, lombarda, tomate y atún

En cuanto a los fiambres lo más recurrido son los filetes de pollo empanado, lagrimitas de pollo, filetillos rusos, croquetas… piezas que podemos hacer en el mismo día y se mantienen perfectamente.

Otra opción es recurrir al menú de “mano”, protagonizado por la gran variedad que ofrecen el bocadillo o sándwich. Ejemplos:

  • De jamón ibérico con tomate y aceite de oliva
  • De tortilla francesa o de patata
  • Vegetal sin mayonesa
  • De calamares
  • Palometa y queso fresco
  • Queso fresco, hoja de mojama de atún y tomate natural
  • De ternera
  • Tomate natural y tortilla francesa.

O sándwiches ligeros.

El postre debe estar reservado para las frutas de la temporada, como melón,
sandía, cerezas, ciruelas, etc, ya que aportarán hidratación por su alto contenido en agua y vitaminas.