Para corregir el pescado ahumado que estuviera excesivamente salado, ya sea porque era de mala calidad o porque se ha secado en el frigorífico, ponlo en remojo cubierto con un poco de leche durante unas horas y siempre en el frigorífico. Recordar que el ahumado de cualquier tipo de pescado no elimina el Anisakis (caso de que lo tuviera), por lo que, para prevenir, sería conveniente congelarlo previemante.