Las almejas son moluscos bivalvos, es decir, con dos conchas o valvas. Si están muy frescas y las queréis conservar en la nevera uno o dos días, conservadlas en la malla en la cual nos las suministra el pescadero. Envuélvelas en un paño húmedo y dentro de una bolsa de plástico sin cerrar del todo, para que no se mueran. Así evitaréis que la nevera se manche y que huela toda ella a marisco.