Si la cebolla cruda en las ensaladas te resulta demasiado fuerte, puedes disminuir la potencia de su sabor introduciéndola, una vez cortada, en agua con hielo. Hecho esto, sólo quedará escurrirla bien y añadirla a la ensalada. Además, al introducirla en agua con hielo nos quedará muy crujiente y refrescante.
También puedes emplear cebolleta o cebolla roja en lugar de la blanca, que resultan más suaves y son más apropiadas para este tipo de elaboraciones.