Como la mayoría de los frutos secos, se encuentran desde principios de otoño hasta finales de invierno.
La castaña que normalmente se consume es la castaña europea o castaña común. Existen otras tres variedades que son la castaña americana, la castaña china y la japonesa. Se diferencian en la propiedad de hidratos de carbono que tienen y en su dulzor. La castaña china es la más dulce para el paladar.
Son unos frutos que no tienen mucho aporte calórico, tienen un contenido de grasas inferior, pero si que tienen gran cantidad de hidratos de carbono.
En la gastronomía española se consumen mucho. Se pueden cocer cocidas, crudas, asadas, y así podemos hacer purés, cremas, etc.

Cuando se vayan a asar o a cocer, hay que darles un corte en la piel para que no se abra y no estalle, sobre todo cuando se asan. Para conservarlas, deben mantenerse en un lugar fresco y seco no se deben meter en bolsas de plástico porque se pueden humedecer o enmohecer.