Muchas veces compramos un aguacate y cuando llegamos a casa no hay quien se lo coma. Solucionar esto es tan simple como cogerlo en la mano y, si al apretarlo con un dedo, se hunde un poquito, entonces es que está en el punto perfecto. Si se hunde demasiado, no nos durará mucho tiempo, así que deberemos consumirlo cuanto antes (aunque esto también depende de nuestros gustos), y si no se hunde nada, no habrá quien se lo coma, ni quien lo deshuese, ni quien lo trocee para elaborar esas recetas que necesitan de este preciado manjar.

Existe otro truco para saber si el aguacate está en su punto. Consiste en desprender el tallito que queda adherido a este fruto. Si, al desprenderlo, el interior se observa verde, entonces el aguacate estará maduro y listo para consumir.