Fundir chocolate no es tan fácil como parece. Y es porque la mayoría de recetas nos dicen que hay que fundir el chocolate al baño María, pero no nos recuerden que el mayor enemigo del chocolate fundido es el agua, y si el agua salpica al bol con el chocolate, nos costará mucho mas conseguir un buen chocolate fundido.
He aquí dos trucos para fundir el chocolate:
 

1. En el microondas.
Primero, asegurar que el bol y los demás utensilios están perfectamente secos. Luego, poner trozos de chocolate en un bol apto para microondas, colocarlo y poner el aparato a 50% de potencia. Cada 30 segundos, pararlo, abrirlo y remover el chocolate. Cuando está casi fundido, reducir los intervalos a 10 segundos.

2. Al baño María, pero no al fuego:
Tarda mas tiempo en fundirse que con el método del microondas, pero no hay que estar pendiente. Se llena una olla grande con agua y se calienta hasta que esté hirviendo. Se ponen los trozos de chocolate en un bol profundo y lo colocamos sobre el agua, sin que el agua llegue arriba del todo, claro está. Tapamos todo con un paño de cocina grande, limpio y seco (no con una tapa, ya que creará vapor y eso es malo para el chocolate fundido). A los 25 minutos, remover el chocolate. Debería estar fundido del todo. Si no es así, añadir más agua caliente y esperar un poco más.