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Conservación y tratamiento de hierbas frescas

Las hierbas frescas se conservan estupendamente en el frigorífico, dentro de una fiambrera forrada en su interior con papel absorbente.
Estas hierbas pueden picarse manualmente (a cuchillo) o con la ayuda de máquinas diseñadas para tal fin.
También pueden conservarse, una vez picadas, en el congelador. De esta manera nos aguantarán hasta un año, y sin perder sus propiedades, siempre que la temperatura del congelador sea muy fría y constante.
Cuando las incorpores a un guiso, no las sofrías nunca porque se alteraría su sabor. Añádelas sólo al final de la cocción de tus guisos.