Si quieres que la levadura en polvo que tienes en casa conserve todas sus propiedades, lo mejor será guardarla en un lugar fresco. Lo ideal es conservarla en el frigorífico, bien tapada.
Una manera de averiguar si la levadura aún está en buenas condiciones de uso es agregar una cucharadita de ésta en un vaso con agua muy caliente. Si ésta reacciona al entrar en contacto con el agua, entonces aún estará en buenas condiciones.