Hoy vamos a aprender a diferenciar un huevo hervido de uno crudo.
Este truco es muy útil, sobre todo cuando dejamos en la nevera huevos cocidos para hacer ensaladas u otras elaboraciones y luego se nos mezclan con los frescos.
Es una técnica muy fácil: Tomamos un huevo crudo y lo hacemos girar sobre una mesa: tendrá un movimiento relativamente lento, más bien pesado. Luego, tomamos el huevo hervido, lo hacemos girar, y vemos que gira mucho más rápido, más ligero y se mantiene dando más vueltas que el huevo crudo.
El huevo cocido gira mucho más rápido porque ya no hay líquido en su interior, es todo sólido; mientras que el huevo crudo tardará mucho más en girar por el líquido que lleva adentro.
Y es así de sencillo podemos diferenciar un huevo crudo de uno cocido.
Esperamos que os resulte útil este consejo!