Las espinacas se usan cada vez más en las ensaladas, ya que dan mucho juego. Para saber si están frescas, las hojas deben estar bien tersas y de un color verde muy intenso. Las hojas de espinacas son muy delicadas al contacto con los aceites y vinagre, y cambian rápidamente de color y textura. Por ello, se recomienda siempre aliñarlas justo antes de servirlas en la mesa.