Si no dispones de “crepera” eléctrica para hacer tus crepes, usa una sartén antiadherente. Elígela del tamaño que quieras que tengan las crepes. Puedes usar dos sartenes para ir más deprisa. Es importante engrasarlas previamente con un poco de mantequilla extendida con un papel absorbente. La superficie de la sartén sólo debe estar ligeramente engrasada porque si pones demasiada grasa la crepe puede llegar a freírse. La primera crepe que se hace suele ser de “prueba”, para ver qué cantidad de masa verter, y para comprobar la temperatura de la sartén. Es normal que ésta primera salga fea, e incluso que se rompa.