El repollo es de las pocas verduras, por no decir la única, que se puede cocer por completo sin emplear apenas agua. Cada hoja de repollo contiene una buena cantidad de agua, que durante la cocción generará vapor y ayudará a cocer el vegetal. Por ello, bastará con añadir un pequeño chorro de agua en el recipiente en el cual vayamos a cocerlo. Lo que sí es importante es que coloquemos la tapadera durante su cocción, pues ésta impedirá que los vapores se escapen, acelerando así el cocinado.