Esta mostaza es, como su propio nombre indica, de Dijon, una ciudad francesa popularmente conocida precisamente por sus mostazas. Las hay muy variadas y con multitud de sabores.
Los frascos de mostaza sin abrir pueden conservarse fuera de la nevera, pero una vez abiertos, a a pesar de su alta concentración de vinagre, conviene guardarlos siempre en la nevera.
Estas mostazas son perfectas para preparar vinagretas, pues proporcionarán a nuestros aliños un sabor y unos aromas especiales.
Cuando ya queda muy poca mostaza en el bote, se puede aprovechar este resto añadiendo un poco del vinagre que usas normalmente para ensaladas y agitando bien hasta que todos los restos de mostaza se diluyan completamente. Este vinagre aromatizado a la mostaza podremos emplearlo para cualquier vinagreta. Puede conservarse en la despensa o en un armario.