A la hora de cocer acelgas deberemos separar primero las pencas de las hojas, ya que tienen tiempos de cocción diferentes. Lo ideal es introducir las hojas en agua hirviendo hasta que adquieran un color verde intenso. Llegados a ese punto, las escurriremos y pasaremos a un recipiente con agua y hielo para frenar su cocción y fijar su color verde. A esta técnica se le llama “escaldar”.
A las pencas cocidas se les pueden dar muchos usos. Podemos saltearlas con ajo, rebozarlas, rellanarlas, etc.