El lomo es una parte del cerdo que si no se le presta demasiada atención durante su asado puede resultar bastante seca. Para evitar que esto nos suceda, siempre que asemos una pieza de lomo, la pincharemos con una brocheta y observaremos el jugo que sale de su interior. Si éste es rosa o rojo, entonces la carne no estará hecha aún. Sin embargo, si el jugo es blanquecino, ello querrá decir que la carne se encuentra en su punto.