Para conseguir unas manzanas asadas perfectas es fundamental que vigilemos la temperatura del horno. Lo ideal será tener el horno entre 160ºC y 180ºC. De esta manera las manzanas se asarán suavemente y quedarán bien tiernas. Además, para que éstas no revienten durante el horneado, les haremos un corte en su contorno, en forma de cinturón.