Te vamos a proponer a continuación dos trucos para perlar los pimientos asados con suma facilidad.
El primero de los trucos consiste en introducir el pimiento, recién asado, en un recipiente con agua y hielo. Este cambio tan brusco te temperaturas va a hacer que la piel del pimiento se separe de la carne, facilitándonos en gran medida la ardua tarea de pelar los pimientos.
El otro truco consiste en envolver el pimiento asado con papel aluminio. Al hacer esto, los mismos vapores del pimiento, que permanecen dentro del envoltorio, provocarán que la piel de éste se desprenda.
Tanto un truco como el otro son igualmente efectivos y nos ahorrarán mucho tiempo… y quemaduras!