El pepino suele “repetirse” debido a la presencia en su piel de unas sustancias amargas que pueden provocar la irritación de las paredes del intestino. Por este motivo es recomendable pelarlo total o parcialmente antes de consumirlo.
A la hora de comprarlos, también será importante escoger los más frescos. Aquellos pepinos blandos y amarillentos nos indicarán que son viejos, y lo más probable es que sean indigestos y se repitan.